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04 noviembre 2022

ATENTADO SALVAJE DESTRUYE LA TORRE FUNERARIA DE CHICANI, PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO PACEÑO

Figura 1. Conjunto de lajas que quedaron despues de la demolición de la torre funeraria de Chicani

La torre funeraria de Chicani, era la última, de al menos 11 torres funerarias (Chullpares) que se hallaban en pie hasta el año 1988 (Lémuz y Aranda 2007). El crecimiento urbano ha dado cuenta  de casi todas. Una reciente prospección arqueológica efectuada por la el Proyecto Arqueológico Chicani registró la presencia de rastros de 7 lugares donde estuvieron emplazadas torres funerarias (Lémuz y Gerónimo 2020), siendo una de ellas y con seguridad la mejor conservada, la ubicada en un predio, que hasta hace poco era un espacio agrícola y que recientemente fue convertido en un espacio de expansión urbana, sin que el Gobierno Municipal de La Paz (o el de Palca), tomaran previsiones para proteger este tipo de monumentos arqueológicos de loteadores, constructores, avasalladores, e incluso de los mismos comunarios o vecinos de Chicani. 

Figura 2, Torre funeraria de Chicani documentada por el arqueólogo Carlos Lémuz en 1988
El año 2018 una estructura funeraria muy compleja fue afectada mientras se abrian zanjas para la construcción de el muro perimetral de un lote, el hecho fue advertido a la Unidad de Arqueología y Museos, al instituto de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas y la Dirección de Patrimonio del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, sin que ninguno muestre iniciativa para hacer algo, pues el trabajo constructivo expuso los restos de 6 individuos. Cuando el hecho fue comunicado a la Sociedad de Arqueología de La Paz y al Instituto de Investigaciones de paleoparasitología de la UMSA, recién se iniciaron acciones para salvaguardar e investigar el sitio. Un convenio entre estas dos entidades y el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la UMSA dio paso a una primera fase de rescate del entierro colectivo, recuperándose 24 individuos y documentándose una extraordinaria estructura funeraria.  A la fecha el lugar sigue sin que las autoridades municipales tomen los recaudos para proteger el sitio, menos para que intervenga la gobernación de La Paz o el Ministerio de Culturas. 
El año 2020 los investigadores a cargo de la prospección advirtieron reiteradamente sobre el peligro que asechaba a la torre funeraria mejor conservada de Chicani, incluyendo una ponencia en un evento que auspició el propio municipio. No obstante, y a pesar de la insistente gestión de los técnicos arqueólogos del GAMLP, la demanda no fue escuchada por las máximas autoridades del GAMLP, particularmente por el Secretario de Culturas actual, menos por el Alcalde o funcionarios de los puestos de decisión responsables del patrimonio cultural. 
Figura 3. Torre funeraria durante una visita de reconocimiento en 2020
Hace dos meses, según reportan vecinos del lugar, la torre fue destruida por la actual dueña del predio Sra. Alicia Copa, quien desoyendo las súplicas de las hijas y de su madre (una anciana que custodiaba la torre junto a su perro), tomó la decisión de demoler el chullpar, segura de quedar impune frente al atentado. El hecho fue recién observado por una visita de una comitiva de la Carrera de Arqueología de la UMSA, cuyo docente dio parte al arqueólogo del GAMLP sobre este daño irreparable, solicitándole que se aplique la ley 530 y el código penal contra la perpetradora de tan brutal acción. El arqueólogo se comprometió ha viabilizar las gestiones y hacer las investigaciones respectivas. Sin embargo, quienes formamos parte de la Sociedad de Arqueología de La Paz, creemos que esta acción no tendrá mayores consecuencias, pues en pasados años otra torre funeraria, ubicada de Chijipata, fue dañada, primero por la inacción de las autoridades de patrimonio del GAMLP (quienes desde el año 2003 sabian de esta torre y su crítica situación). El año 2015, la DPT del GAMLP tomó la decisión de implementar una intervención de conservación mediante la contratación arbitraria y discrecional de un equipo de incompetentes "conservadores" que dañaron la torre, la cual fue nuevamente afectada por el colapso de su cobertura. Estos hechos nunca fueron sancionados, pese al reclamo expresado, tanto por la Sociedad de Arqueología de La Paz, como por arqueólogos que formaban parte de la mesa de patrimonio del CONCIPCULTA.
Mediante esta nota, hacemos un llamado a las autoridades de la Gobernación de La Paz, al Ministerio de Culturas, Descolobnización y Despatriarcalización y al propio Gobierno Municipal de La Paz para que sienten un precedente legal respecto a la protección del patrimonio y la aplicación estricta de las leyes 530 del Patrimonio Cultural Boliviano y la Ley Municipal de Culturas 265, además del Código Penal Boliviano y las sanciones establecidas en ellas. Demandamos también, que se tomen acciones reales y honestas para proteger el patrimonio arqueológico paceño, que desde hace más de tres años tiene un reglamento arqueológico, premeditadamente y sospechosamente detenido por las autoridades municipales de la presente gestión del alcalde Arias.  
Figura 4. Perro custodiando la torre funeraria de Chicani en octubre de 2020



11 agosto 2021

CRÍMENES CONTRA EL PATRIMONIO CULTURAL PACEÑO SUMAN COMPLICES, ENCUBRIDORES Y FANATICOS FUNDAMENTALISTAS


El pasado 2 de agosto del presente año, un grupo de inadaptados, disfrazados con atuendos estilizados de campesinos aymaras, treparon al monumento a Colón, ubicado en el paseo de El Prado de La Paz, pintaron su cabeza con pintura negra y golpearon con un combo su rostro hasta desportillar su nariz. El acto vandálico fue efectuado a plena luz del día, ante la vista y paciencia de transeúntes, periodistas y cámaras de la televisión estatal y para - estatal, sin que policías o sociedad civil hagan nada por detenerlos. El grupo de delincuentes, tras hacer un show mediático fue detenido por la policía y luego liberados. 


Medios de prensa afines al actual gobierno se solidarizaron con el crimen y difundieron las escenas de éste como si fueran actos heroicos. Otros actores de la farándula mediática  - afin al actual gobierno - como María Galindo del Grupo Mujeres Creando, entrevistaron al grupo de delincuentes cual si fueran celebridades, haciendo además una apología del delito.

Más allá de la figura de Colón y lo que significó para  el continente americano, el monumento emplazado en El Prado, es una pieza escultórica de gran valor artístico, considerado por el municipio paceño como su patrimonio cultural. Lamentablemente lo sucedido el pasado 2 de agosto no es un hecho aislado, sino una práctica recurrente que hasta la fecha no ha recibido sanción alguna. Monumentos como los de Isabel La Católica y el propio Colón han sido dañados el año 2020 y "les" delincuentes siguen libres, ahora con apoyo político del gobierno, el cual a fuerza de propaganda, reinvención de una historia surgida de la mente de sus imaginativos ideólogos y cómplices de la escena mediática, intentan borrar la realidad de un pasado, que aunque duela o tenga mucha injusticia como carga, sucedió y eso es imposible borrar con la mera ideología, la mentira o el engaño, como se pretende en estos últimos años. 

Recientemente, los actores culturales ligados al patrimonio arqueológico, arquitectónico, histórico y cultural de La Paz, reunidos en la Mesa de Patrimonio Arquitectónico y Arqueológico del Consejo  Ciudadano para la Cultura y las Artes (CONCIPCULTA) trato este tema en su reunión de agosto, decidiendo solicitar a su Directorio enviar una nota al Gobierno Municipal para conocer que es lo que se hace desde esa entidad con respecto al crimen perpetrado contra el patrimonio paceño, solicitando además que la respuesta sea enérgica y firme en la aplicación de la ley, recordando que el patrimonio boliviano y paceño están protegidos por la Constitución Política del Estado, la Ley del Patrimonio Cultural Boliviano 530, la Ley Municipal de Culturas 265, y que su daño, hurto o destrucción tienen penas de hasta 8 años según el Código Penal vigente. Se pedía también consultar al GAMLP sobre el protocolo y procedimientos que existen en el Gobierno Municipal para la denuncia y aplicación de la Ley de Patrimonio cuando se identifican delitos de orden patrimonial. Que articulación o coordinación tiene el GAMLP con el Ministerio Público y la Policía Boliviana pata proteger nuestro patrimonio arqueológico, arquitectónico, histórico o artístico. 



Lamentablemente el actual directorio del CONCIPCULTA negó atender el requerimiento y expuso una posición ideológica y política afín a los delincuentes y criminales que perpetraron tal atentado, atribuyéndose una cualidad que los actores culturales paceños no le hemos otorgado. Con esta funesta actitud, la nueva y descolorida directiva del CONCIPCULTA desnuda su verdadero rostro afín a las políticas del MAS y sus grupos de choque, que es el verdadero origen de los grupos delincuenciales que viene asolando el patrimonio histórico, artístico, arqueológico y cultural boliviano.  

Frente a la negativa del Directorio del CONCIPCULTA, la Mesa de Actores Patrimoniales de esa organización, de manera independiente y ética, emitió una nota dirigida al Director de Patrimonio Cultural del GAMLP, Arquitecto Salvatierra manifestando la preocupación por los hechos suscitados y solicitándole la información referida. 



Preocupa de sobremanera, la multiplicación de grupos de violentos, exaltados y criminales que han tomado como objetivo la destrucción del patrimonio histórico, cultural y arqueológico del pueblo boliviano, sin que medie institución o norma que los detenga, dado que muchos de ellos se encuentran amparados por el actual régimen. La única vía de defensa es la acción ciudadana, alerta, vigilante y activa para proteger nuestro patrimonio, la verdad, las leyes y los valores expresados en la Constitución Política del Estado.


 



17 junio 2020

LA ARQUEOLOGÍA BOLIVIANA: OCHO MESES CON PILOTO AUTOMÁTICO Y EN CAÍDA LIBRE


Tras el final de uno de los mas nefastos periodos del manejo de la administración de la arqueología boliviana en diciembre del 2018, le siguió un periodo inerte, estéril y vacío de gestión, con absolutamente nada por rescatar, que empezando en abril del 2019 culminó en enero del 2020.  No obstante que el nuevo gobierno de transición inició sus gestiones en noviembre del 2019, es recién hasta mediados de enero del 2020 que se designa un reemplazo en lugar de aquella posesionada en la gestión de la Ministra Alanoca. Se designa a un historiador y abogado que en dos meses intentó enderezar el curso tomado por la unidad, pero en marzo se efectuó un nuevo cambio, dejando el puesto a un antropólogo en calidad de jefe interino. Una última reunión dirigida por el Director de Patrimonio del MDCyT y abogados del Viceministerio de Interculturalidad, en la que participó un nutrido grupo de arqueólogos, puso en blanco y negro los desatinos, errores y delitos de quienes inventaron el funesto Reglamento de Autorizaciones para Intervenciones Arqueológicas (PM 020/2018) y abrió paso para el desarrollo de una nueva norma que lo reemplazara. Lamentablemente la pandemia, la cuarentena y la errática política de las cabezas que dirigen el gobierno transitorio terminaron por descuartizar el ex- Ministerio de Culturas y Turismo y derivar recientemente en la designación de otra persona, no sólo ajena a la gestión de la arqueología boliviana, sino también a la disciplina, dejando en cero los escasos rastros de avance que parecían darse  en marzo pasado. 
Como hace más de 15 años, la arqueología vuelve a estar bajo la cartera ministerial de Educación, esta vez con un ministro altamente conservador, muy afín al fundamentalismo cristiano e ignorante de la realidad que envuelve a la arqueología, el patrimonio y la cultura nacional. ¿Que se puede esperar del curso de lo que queda de la gestión transitoria en materia de protección del patrimonio?: ABSOLUTAMENTE NADA. Contrariamente, se espera una mayor virulencia contra el patrimonio cultural, cuya primera y central manifestación viene dada por la emisión del DS 4232 que abre ilegalmente la posibilidad de introducir maíz transgénico, vulnerando La CPE, la Ley 530 del Patrimonio Cultural Boliviano, La ley 300 de la Madre Tierra, la Ley 144 y otro número de normas y tratados internacionales, amenazando con liquidar el patrimonio genético cultural de nuestros pueblos y atentar contra la salud de todos los bolivianos. A eso se suma el achicamiento de las instancias que manejan la arqueología, su debilitamiento técnico, legal y administrativo, hecho que acrecienta su incapacidad de proteger el patrimonio, tal como quedó evidente con los tristes casos del incendio en los bosques chiquitanos o la destrucción del camino prehispánico de Yunga Cruz. 
¿Mas ineptitud y mala fé es posible en la gestión de la cultura y protección del patrimonio?, pues SI, es posible y la seguiremos presenciando mientras tengamos un gobierno como este, o como el anterior, con funcionarios improvisados, advenedizos, oportunistas, sin capacidad técnica o compromiso y sin escrúpulos a la hora de escaparle a sus deberes para con el cuidado y protección del patrimonio. 
Lamentable y tristemente, la escuálida colectividad arqueológica se encuentra aletargada, fragmentada sin capacidad de reacción, envuelta en sus mezquindades pseudoacadémicas y su inercia abúlica, sin vocación ni horizonte que ayuden a distinguir alguna señal positiva para construir un mejor futuro para la tambaleante arqueología boliviana.  


07 mayo 2020

¿QUE PASARÁ CON LA ARQUEOLOGÍA BOLIVIANA TRAS LA CRISIS DEL COVID 19?



Es bien sabido que la cultura es uno de los sectores menos favorecidos en la distribución presupuestaria del estado boliviano. Tras poco más de 10 años desde que fuera creado el Ministerio de Culturas y Turismo, muy pocas cosas han cambiado en relación al estatus e importancia que la cultura ha tenido para los gobernantes desde hace 20 años. Si bien hubo cierta expectativa respecto a la creación del Ministerio de Culturas, cuando Pablo Groux ocupaba la el cargo de Viceministro de Culturas, poco tardamos en constatar que aquella medida fue meramente demagógica, pues ni sus atribuciones y menos su presupuesto cambiaron respecto de su situación anterior. 
La fragilidad institucional de esta entidad, su extremada politización y su carácter periférico a los intereses y objetivos del gobierno pasado, derivaron en que importantes montos de financiamientos para la arqueología (Banco Mundial, BID, Cooperación Belga), se perdieran o fueran distorsionados en su manejo, con los consiguientes impactos negativos para el patrimonio y la cultura.
Entre el 2006 y 2013 el estado boliviano acopió un superávit fiscal sin precedentes, llegando a un valor acumulado de 14.5% respecto del PIB. Desde el 2014, una crisis mundial en los precios de las materias primas y el petroleo derivó en un efecto lento pero sentido en la economía boliviana, que sumado al mal manejo de la economía nacional, dio como resultado un déficit fiscal acumulado al 2019 del 46.8% respecto al PIB. Hasta el año 2015 el presupuesto de Culturas se mantuvo con leves variaciones, pero para el año 2016 y en adelante los recortes fueron significativos, impactando principalmente en los proyectos culturales, la estructura de personal y finalmente en los recursos destinados a su operación. 
Los impactos que trajo la recuperación del orden democrático entre octubre y diciembre del 2019 y la expansión de la pandemia del Covid 19 amenazan con ser devastadores para la economía boliviana, principalmente para los sectores informales y con menores recursos. Se estima una caída de al menos un 2 a 3 % en el Producto Interno Bruto en relación al 2019 (4.7%), donde aún no se ha estimado el efecto final de la caída de los precios del petroleo, los minerales y las exportaciones no tradicionales del país. El presupuesto aprobado para el 2020 es de 282.273 millones de bolivianos, 1.4% menos que el dispuesto para el 2019, lo que implica una reducción presupuestaria en varios ámbitos de la actividad gubernamental. La inversión pública se estimó que se vería afectada en un 17.5% respecto a la efectuada el 2019, teniendo un mayor impacto en las áreas de infraestructura e inversión multisectorial. 

¿Que se espera para la arqueología boliviana en este contexto?

Se espera un Ministerio de Culturas y Turismo en transición, sin recursos económicos, técnicos ni humanos, sin capacidad de gestión ni posibilidades de hacer o programar cambios importantes, como los demandados por la colectividad arqueológica desde el año 2018 (Correcciones a la Ley 530, desarrollo de reglamentos, profundización de la descentralización en la gestión cultural y defensa del patrimonio, entre otros).
Lo que actualmente se tiene es una gestión ministerial decorativa, como continuidad de la que dejó Morales, sin capacidad para defender el patrimonio, casi tanto como aconteció con el incendio de los bosques Chiquitanos o la introducción de especies transgénicas que ponen en serio peligro el patrimonio natural, cultural y genético de nuestro país.
Se espera un sistema universitario paralizado, cursando dificultosamente la formación de los alumnos de manera virtual, sin posibilidades de hacer mayor investigación de campo o de laboratorio, menos el emprender nuevas iniciativas de proyectos o programas de formación de sus graduados. 
La baja en los recursos del IDH dará lugar a la interrupción de muchos proyectos y a la caída en la investigación o mejora de las condiciones de investigación universitaria. 
En el ámbito laboral, los arqueólogos que efectuaban trabajos de contrato en obras de infraestructura pública y privada verán disminuir, sino desaparecer sus opciones de trabajo, pues la caída de la inversión pública, el desplome de las inversiones privadas en obras de construcción privada y la imposibilidad laboral que impone la cuarentena, determinarán que menos de un tercio del año sea realmente productivo, o con alguna posibilidad de obtener ingresos por la venta de sus servicios. 
En cuanto a la investigación promovida por proyectos extranjeros, se estima que el año 2020 será nulo, debido a los efectos que tiene la pandemia en el contexto global. Universidades e institutos de investigación europeos y norteamericanos  están volcando todos sus recursos a subsistir o a contribuir en la resolución de los problemas que atraviesan sus países en temas de salud y economía. Se prevé que los escasos proyectos con becas o fondos de investigación extranjeros que llegaban a nuestro país toquen fondo o disminuyan aún mas en los próximos tres años. 
Bolivia cuenta con algo menos de 80 arqueólogos activos dentro del territorio nacional, gran parte en situación de desempleo, subempleo, o intermitentemente empleados, lo cual con seguridad se acentuará dadas las escasas oportunidades laborales o de empleo estable que existe para este sector.  A esto debe sumarse un estimado de 50 o 60 egresados de arqueología que apoyan los trabajos de arqueología de contrato que también deberán re-evaluar sus opciones. 
En suma, la perspectiva de la arqueología para los siguientes años se ve muy sombría, cuyos efectos se sentirán más allá del ámbito laboral o de subsistencia de los arqueólogos y sus familias, pues afectarán con seguridad al patrimonio arqueológico nacional donde el deterioro o destrucción podría acrecentarse como efecto de las emergentes condiciones económicas, sociales y políticas que inaugura el año 2020. 

01 diciembre 2017

UN NUEVO DAKAR 2018, QUE AUGURA DIAS DE LUTO PARA EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO DE PERÚ, BOLIVIA Y ARGENTINA



Así como los emperadores romanos se deleitaban con la lucha de sus gladiadores, con la pelea a muerte entre fieras y hombres, con la sangre que dejaban en la arena. Hoy nuestro Emperador - Dictador viene deleitándose con el show que representa un ignominioso, insultante y denigrante espectáculo, donde las transnacionales del deporte, la fabricación de automóviles, la comunicación - show y los multimillonarios se divierten y ganan plata a costa de la fragilidad mental y política de los gobernantes de paises "subdesarrollados", "tercermundistas", bananeros,  cuya naturaleza, población y patrimonio arqueológico - cultural, solo sirven de escenografía para deleitar a millones de enajenados que siguen este tipo de competencias. Pues en los hechos, ni el patrimonio, ni el medio ambiente son aspectos que preocupen a sus gobernantes, quienes pagan con el dinero del pueblo a las columnas depredadoras rodantes, que por unos segundos los pondrán en el ojo del mundo. Nuevamente lo que prima es el beneficio personal, el posicionamiento de su imagen y la promoción que harán de sus respectivos regímenes. 
El pueblo tendrá circo por unos días y el gobernante se solazará nuevamente con las cámaras y  la aparición de su imagen en las pantallas de la televisión internacional.

Desde la arqueología, debemos nuevamente preocuparnos por el paso que tendrá entre Desaguadero y La Paz. El presente año, las lluvias impidieron que puedan travesar por la carretera que une Desaguadero- Aguallamaya - Patacamaya (Calamarca  o Viacha) - La Paz, evitando así días funestos para los vestigios arqueológicos cercanos a la carretera, o en las lomas contiguas, que hubieran sufrido el rigor de los contingentes humanos, que depredan, con frecuencia, mucho más que los propios carros que surcan arbitrariamente el territorio.