10 junio 2011

LECCIONES APRENDIDAS DE LA INTERVENCIÓN ESTATAL, PRIVADA Y COMUNAL EN EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE CHIRIPA

Chiripa, sitio importante para la prehistoria de la Cuenca del Lago Titicaca, investigado desde la década del 1930 cuando Wendell Bennett y Maks Portugal Zamora efectuaron las primeras excavaciones que expusieron parte del templete semisubterráneo y las estructuras contiguas denominadas “casas”. Posteriormente se desarrollaron trabajos en la década de 1950 por Kidder, Coe y Cordero, en la década de 1970 con las excavaciones extensivas de Browman; y recientemente, investigaciones intensivas y sistemáticas desarrolladas por Christine Hastorf y su equipo entre 1992 y 2009. En esta localidad se halla un repositorio y/o depósito construido por el Proyecto Arqueológico Taraco y la ex - casa de Hacienda de la Familia Montes

Localidad de Chiripa

 La Localidad de Chiripa se halla emplazada en la Península de Taraco (Figura 1), Provincia Ingavi, distante 88 Km de la ciudad de La Paz, en ella han sido identificados 32 asentamientos arqueológicos de distintos tamaños y naturaleza, de los cuales el mayor es el que corresponde al montículo principal que recibe el nombre de Chiripa, cuya extensión alcanza a las 13 has.

Figura 1: Chiripa en la Península de Taraco

Depósito – Museo (¿?)del sitio de Chiripa

Para apoyar el trabajo de las excavaciones extensivas del Proyecto Arqueológico Taraco se construyó un depósito (Figuras 2 y 3) en las inmediaciones del montículo del sitio principal (Figura 2), el cual fue habilitado posteriormente como un pequeño museo de sitio o repositorio, en el cual de manera indistinta se guardaban anaqueles y vitrinas de exposición de artefactos, tanto como cajas de material arqueológico, palas, picotas, carretillas y diverso tipo de herramientas y equipos para el trabajo arqueológico. Una parte de esta infraestructura fue utilizada para albergar exclusivamente el material del Proyecto Arqueológico Taraco, mientras que la otra se empleó desde el 2006, para guardar las piezas recuperadas en las excavaciones implementadas por la Unidad Nacional de Arqueología en el marco del Proyecto de Conservación y Restauración del Templete Semisubterráneo Tiwanaku III (Formativo Tardío 200 a 400 d.C) emplazado en medio del montículo.

Figura 2: Ubicación de la infraestructura existente y rasgos del área arqueológica de Chiripa

Figura 3: Vista oeste del depósito de Chiripa

 Los dirigentes de la comunidad han sugerido ampliar el depósito (al que le denominan museo) en dirección oeste, o en su defecto construir una nueva edificación.
En una reciente visita que hice pude constatar lo siguiente:
El depósito no es – desde ningún punto de vista – un museo de sitio, por el contrario es un pequeño, mal mantenido e inseguro inmueble, donde se albergan importantes piezas colectadas por las investigaciones del Proyecto Arqueológico Taraco (Figura 4). No cuenta con cimientos, su techo y desagües están deficientemente mantenidos, sus paredes están agujereadas por la acción de las aves locales y algunas de sus ventanas se hallan rotas (Figura 5).
Figura 4: Material almacenado en el depósito, mal llamado "Museo de sitio"
Figura 5: Perforación en la ventana del depósito de Chiripa

 Por otra parte, existe la prohibición legal de implementar edificaciones dentro del área arqueológica considerada como Monumento Nacional, debido a que estas pueden afectar el registro arqueológico estratigráfico, motivo por el cual se debe seleccionarse un terreno más apropiado para ello fuera del área arqueológica.

Casa de Hacienda

La casa de hacienda de Abel Iturralde en la localidad de Chiripa es un espacio interesante para implementar un museo de sitio: Se halla en las proximidades del sitio, cuenta con antecedentes históricos importantes para la época de la república, cuenta con varios espacios y un patio central que pueden aprovecharse apropiadamente. Su estructura esta bastante bien conservada no obstante los daños que acusa su fachada, interiores y techo. La idea atrae mucho a las autoridades, quienes bajo el asesoramiento de la OGD La Paz – Beni han alentado la idea de que el lugar puede ser restaurado y ser utilizado como local de hospedaje. Las figuras 6 al 8 nos muestran el estado de esta casona.
Figura 6: frontis de la casona de Abel Iturralde
Figura 7: Deterioro del techo de uno de los cuartos que fue usado como dormitorio
Figura 8: material escolar almacenado en el patio interior de la casa de hacienda de Chiripa
Las condiciones actuales son muy malas, el techo esta muy deteriorado, el agua penetra al interior por diferentes partes , lo cual esta malogrando aceleradamente el cielo raso y las paredes. Intervenciones recientes solo se abocaron al pintado de la fachada y ventanas, dejando el interior sin mayor mantenimiento.
Actualmente la casa es empleada como depósito del municipio o de la escuela, pues en él se hallan apilados restos de bancas escolares viejas y otros muebles escolares (Figura 8)
Es necesario efectuar una valoración actualizada del deterioro del inmueble y elaborar un estimado de las intervenciones arquitectónicas de conservación, restauración y equipamiento que serían necesarias para habilitar el inmueble para un posible uso alternativo (museo, centro de interpretación, etc.).
Templete semisubterráneo Tiwanaku III y estructura del recinto circundante “B”

 El recinto semisubterráneo excavado por Browman en la década de los años 1970 fue motivo de una “restauración” entre los años 2005 y 2006 por técnicos de la UNAR y el cofinanciamiento de CAF y SOBOCE en el marco del proyecto denominado “Culturas para el Desarrollo”. Actualmente se halla en un lamentable estado de conservación pues a menos de tres años de haberse concluido este publicitado proyecto, tanto el templete semisubterráneo como la estructura de adobe que fueron expuestos sin el mínimo criterio de conservación, se hallan en estado critico merced al efecto de las condiciones climáticas y biológicas (animales y vegetación) a los que fueron sometidos por la negligente intervención de funcionarios de la entonces Unidad Nacional de Arqueología (Viceministerio de Culturas).
El Templete restaurado el 2006 muestra abombamientos en casi todas sus paredes como producto de una mala reconstrucción o restauración de la estructura de contención y la falta de dispositivos para mitigar el efecto de la sobrecarga que el agua y la humedad generan desde la superficie (Figura 9).
Figura 9: Muro norte del Templete semisubterráneo
En peor situación se halla la estructura expuesta por el irresponsable proyecto, la cual muestra el ataque del intemperismo, la erosión del agua y la destrucción que en sus paredes milenarias han causado los roedores locales (ver figuras 10, 11, 12 y 13)
Figura 10: Escalinata de entrada al recinto formativo, cara sur

Figura 11: Pared este del recinto, donde se muestra un nicho derruido
Figura 12: Recinto formativo horadado por los roedores
Figura 13: Perfil de la excavación a punto de colapsar por la erosión

 Las figuras 14 y 15 muestran el estado del recinto al terminar el proyecto “Culturas para el Desarrollo” en Chiripa respecto a la situación actual de este importante y extraordinario monumento arqueológico patrimonio de los bolivianos
Figura 14: Estructura formativa, tal como fue dejada en noviembre del 2006

Figura 15: Estructura formativa en enero del 2010, depues de haber sido abandonado por la UNAR

Mas allá de la responsabilidad de la UNAR en la destrucción o daño de este monumento arqueológico, es importante destacar el negativo papel que juegan las autoridades municipales, las autoridades tradicionales y la propia comunidad en relación a la conservación, preservación y protección del patrimonio arqueológico e histórico de la región, dado que en ningún momento y proveniente de ninguna institución o persona se ha visto la iniciativa de promover el mantenimiento y la protección de este bien que se destruye paulatina pero aceleradamente
Constataciones conclusivas 
  1. El repositorio de Chiripa está construido sobre el sitio arqueológico en contra de las recomendaciones legales existentes. Su estructura es precaria y carece de mantenimiento
  2. El sitio arqueológico de Chiripa, principalmente el templete semi-subterráneo y la estructura formativa adyacente, excavada por la ex-UNAR el 2006 se halla en condiciones deplorables despues de haber sido irresponsablemente expuesta y abandonada.
  3. La casa de hacienda se halla en malas condiciones, pero puede ser un interesante espacio para equipar el sitio arqueológico en la perspectiva de ponerlo en valor turístico
 Medidas urgentes 
  1. Es imperioso proteger el sitio arqueológico de Chiripa y sus principales y más valiosos rasgos arquitectónicos, especialmente la estructura formativa de adobe irresponsablemente expuesta por la ex-UNAR, la cual debe ser nuevamente conservada, restaurada y enterrada.
  2. No es posible hacer simplemente mejoras a la actual infraestructura existente en el sitio de Chiripa, es necesario implementar un estudio de puesta en valor que señale claramente los lineamientos que se deben seguir para proteger, conservar y aprovechar turísticamente el lugar con beneficio, tanto para las comunidades de toda la península, como para la inversión turística que podrían hacer los operadores privados en la región.
  3. El Ministerio de Culturas debe determinar responsabilidades sobre quienes aprobaron, dirigieron y ejecutaron las intervenciones en el sitio de Chiripa sin haber asegurado que el sitio tenga el mantenimiento y la protección necesaria despues de su exposición.
  4. Cualquier iniciativa de inversión para mejorar el "museo" o implementar infraestructuras focalizadas en el  turísmo debe efectuarse sobre la base de un estudio integral para la administración y desarrollo del sitio denominado Plan de Manejo. Este documento debe incluir la elaboración de medidas de protección legales, además de compromisos formales de parte de los principales actores con responsabilidad territorial y sectorial: Gobierno Municipal de Taraco y Ministerio de Culturas – UNAM, para el cumplimiento de sus atribuciones y competencias de ley,  lo cual implica establecer inventarios, ordenanzas y reglamentos para la protección, conservación y administración del patrimonio arqueológico y cultural.

06 junio 2011

CERRO PACHJIRI: UN SITIO RITUAL PREHISPÁNICO QUE REQUIERE PROTECCIÓN Y CONSERVACIÓN

El sitio Ritual Pachjiri (achachila) se encuentra a unos 92 Km de La Paz, estando el sitio emplazado a una altura de 4420 m.s.n.m. en la cúspide del Cerro Pachjiri, que dista aproximadamente 8 Km de la carretera a Tiquina (ver Figuras 1 y 2)
Figura 1: Ubicación General del Cerro Pachjiri (vista Google); Ruta desde La Paz
Figura 2: Ubicación del sitio ritual de Pachjiri empleando una carta geográfica IGM 1:250.000

La serranía ésta formada por estructuras rocosas volcánicas, principalmente de andesita gris, que es el material base de las wak’as a las cuales se les hace ofrenda (Figura 3). Este material tuvo una importancia religiosa desde tan temprano como Formativo Tardío (100 a.C) o más, y su manifestación en áreas ceremoniales es observado de manera elocuente en las estelas y arquitectura de Tiwanaku.

Figura 3: Área de ofrendas ceremoniales en la base de las mesas de sacrificio “Rayo” y “Gloria”

En elevada densidad se hallan disperso sobre la superficie restos de tiestos cerámicos cuya principal proporción data de época contemporánea y republicana, observándose también algunos tiestos de material colonial y en algunos sectores con motivos de filiación Pacaje – Omasuyos (1200 a 1536 d.C), lo cual verifica la antigüedad propuesta por Portugal Ortíz(1982).
El sitio se destaca por la presencia de dos cúspides muy semejantes y dos rocas que se yerguen imponentes entre ellas, de las cuales parece provenir su nombre y el poder sagrado que se les atribuye dentro de la cosmovisión aimara de la Cuenca del Lago Titicaca.
Etnográficamente, los ritos del cerro Pachjiri han sido descritos por varios autores desde la década de 1970 (Newpower 1974, 1988; Van den Berg 1989; Fernández 1995; Yampara 1996) y recientemente por Fernandez y Albó (2007) recuperando información de los diferentes tipos de ritos que se llevan a cabo en el Cerro Pachjiri, entre los cuales se menciona un sacrificio humano – a manera de wilancha - llevado a cabo en agosto de 1995.
Pachjiri es entendido como “el que parte” o “el que realiza la acción de partir o dividir” (De Lucca 1987:119), que tiene significado dentro de la estructura de los ritos de abundancia, motivo por el cual su importancia se acrecienta en el mes de agosto (vísperas de Corpus Cristi), principalmente el 1° de agosto, fecha en la que se dan cita una multitud de familias aymaras que ofrendan y liban en la expectativa de ser escuchados en rigor a diversas rogativas, según el altar al que se dirijan.
El cerro Pachjiri alberga a una serie de formaciones rocosas que son consideradas altares de sacrificio (wak´a Achachila) con diferente vocación: Muerte calvario, Isp’allas, Rayo y Gloria e Isp’a awichus (o k’ala awichus), donde se ofrendan diverso tipo de mesas y objetos orientados a deseos maléficos, de fecundidad, de tránsito, de abundancia, de mitigación de males, de salud, de agradecimiento, etc.


Figura 4: Altar de Isp’allas (arriba: noviembre 2006 y abajo: marzo 2010)

Figura 5: Altar de los Ispa Awichus, Cerro Pachjiri (marzo 2010)
Figura 6 : Altar de la Gloria, Cerro Pajchiri


Figura 7: Ofrendas de abundancia y de fecundidad en el Atar del Rayo

Entidades culturales relacionadas
El Cerro Pachjiri se halla relacionado con otros cerros rituales, tutelares o Achachilas de la región que se encuentran dentro de la Península de Santiago de Huata o en sus inmediaciones, tal es el caso de los cerros Jipi, cuyo poder en cuestiones de fecundidad ha sido identificado en restos de rituales que datan desde al menos 800 años AP. También se reconocen otros cerros como Surukachi, Qapiqi y Sampakachi y Condor Jipiña (Lémuz 2001; Fernández y Albó 2007) donde los rituales se remontan incluso hasta el Formativo Tardío (200 a.C. al 400 d.C.).
Finalmente, los sitios de Pachjiri y Jipi están relacionados con el Cerro Pallati (1), en cuya cúspide ha sido identificado un templete semisubterráneo que data también del Formativo Tardío (Chavez 2003)
Singularidad
Actualmente el Cerro Pachjiri se constituye en la Huaca más importante en la cosmovisión aymara y los ritos de iniciación de Ch’amakanis, Yatiris, Layqas, etc. Aspecto que ha trascendido incluso a la política, a partir de finales de los años 80, como acompañamiento a los movimientos de reivindicación de las tradiciones y cultura originario – campesina que se oponían a las estructuras ideológicas, políticas, sindicales y religiosas occidentales y judeocristianas introducidas en el altiplano desde la colonia.
Pachjiri ha cobrado un creciente vigor en los últimos años, motivo por el cual algunas autoridades políticas, principalmente de Achacachi y del Gobierno Central, han intentado introducirlo como un atractivo de turismo cultural, lo que en algún grado ha causado molestia y susceptibilidad en la comunidad de yatiris y ch’amakanis de la región (2).
Conservación
La intensidad y larga data de los rituales en el Cerro Pachjiri ha dejado en una situación lamentable el entorno en el que se desarrolla, principalmente por el tipo de ofrendas que se dejan en los altares y por la quema de todo tipo de artefactos asociados a las mesas rituales. Es posible ver en el lugar miles de botellas de plástico en las laderas y base del cerro y los altares, lo mismo que restos de botellas, zapatos quemados, ropa, tejidos, pañales desechables y diverso tipo de basura orgánica e inorgánica (ver Figura 8)

Figura 8: Basura dispersa en todo el sitio ritual y sus alrededores

Sin embargo la conservación de un sitio ritual como este, no sólo pasa por el medio físico, sino también pos la documentación del patrimonio cultural que involucra en cuanto a saberes e historia, lo cual de alguna manera se ha hecho, pero no por iniciativa del Estado o las instituciones llamadas a preservar estas manifestaciones culturales. Aspecto que es censurable dada su importancia temporal y geográfica dentro de la Cuenca del Lago Titicaca y más allá (Oruro, Cochabamba, Puno, entre otros lugares de proveniencia de los ofrendantes).
Aprovechamiento o uso actual
Actualmente su empleo es netamente para actividades rituales, sin embargo actividades de índole comercial florecen periódicamente en función al nivel de concentración poblacional que genera en eventos puntuales como el solsticio de invierno en junio o Corpus Cristi en agosto.
El turismo cultural es escaso, el cual se ha estado realizando de manera espontanea o no programada. No obstante iniciativas provenientes del Gobierno Municipal de Achacachi han estado promoviendo un tipo de turismo interno en las ciudades intermedias, La Paz y El Alto, sin mucho éxito aún (ver figura 9).
Figura 9: Afiche del GM de Achacachi promoviendo la Waxta de Agosto del 2006

Posibilidades turísticas
La Cultura Aymara, su cosmovisión y sus ritos son temas que han cautivado a numerosos visitantes del mundo. La Cuenca del Lago Titicaca es un paisaje cultural por excelencia, tanto en lo que respecta a su componente tangible, histórico y arqueológico, como a su componente intangible en el que se cuentan los saberes, el idioma, su modo de vida, su percepción de la naturaleza, su música, sus bailes, vestimenta, tradiciones, ritos, tecnología, etc. Actualmente mucho de este patrimonio cultural no ha sido puesto en valor y menos aprovecharse turísticamente, aspectos que deben evaluarse cuidadosamente, pues la cultura y la organización sociocultural en las comunidades es aún muy frágil y vulnerable frente a estímulos económicos y laborales, fundamentalmente por el grado de pobreza y marginalidad en el que vive gran parte de la población.

Riesgos ambientales
El área ritual se halla sobre la cúspide de una red de drenajes que dirigen los torrentes temporales de lluvia hacia, al menos cuatro zonas de bofedales, o eventuales sectores de captación de agua. La basura, restos orgánicos, desechos de la actividad humana y eventualmente algunos químicos podrían afectar estas aguas, la capa freática de estas regiones y consecuentemente ser una amenaza para la salud de las poblaciones que se hallan emplazadas en sus laderas.
Por otra parte, las bolsas de plástico que se desechan pueden afectar drásticamente la salud del ganado que sube a pastar hasta esta altura, el cual esta conformado principalmente por camélidos y en menor medida por ovejas.
Todos estos efectos son posibles de mitigar de manera directa y su impacto reducirse a casi cero si se toman las medidas correctivas a tiempo y se implementa un plan de manejo de residuos sólidos sostenible y en acuerdo y beneficio de todos los actores involucrados.
Riesgos socio-culturales
Aunque se percibe cierto voluntarismo por parte del Gobierno Municipal de Achacachi en torno al aprovechamiento turístico respecto de las prácticas culturales rituales que se dan en el Cerro Pachiri, y el entendido que tales manifestaciones son parte de la genuina religiosidad aymara expresada a través de cientos de años de peregrinaciones y ofrendas de parte de una comunidad que trasciende los límites de la Cuenca del Lago Titicaca, es necesario efectuar una evaluación social ex – ante y participativa hacia todos los actores involucrados en esta actividad, previo a diseñar cualquier tipo de intervención.
Como antecedentes locales podemos indicar, que previamente al surgimiento de Pachjiri como la más importante Huaca local, El Cerro Jipi fue un lugar milenario de peregrinación, al cual acudían desde diversas partes del altiplano, pobladores que buscaban mayor fecundidad para sus ganados. De la misma manera el Cerro Q’apiqi (Figura 10) recibía anualmente contingentes de pobladores, incluso a migrantes de otros países, que ofrendaban a sus rocas en busca de salud, prosperidad y abundancia en bienes materiales y cosechas. Con la instalación de antenas de radio, televisión y celular en ambos picos, la gente consideró que habían perdido poder y su importancia ritual decreció aceleradamente. Hoy la gente que se traslada a estos picos es muy pequeña y la tradición ritual se va perdiendo paulatinamente.

Figura 10: Antenas del Cerro Q'apiqi (Santiago de Huata)

Un caso similar es el que desde hace un par de décadas viene aconteciendo en la Jach’a Apacheta de La Paz, donde habitualmente un número importante de yatiris y usuarios de estos servicios se daban cita para efectuar ritos de salud, abundancia y fecundidad. Con la implementación de la autopista La Paz – El Alto, la Jach’a apacheta fue afectada drásticamente a finales de los años 70, sin embargo el toque de muerte lo dio el Gobierno Municipal de La Paz al declararlo mirador, incorporarlo en un circuito turístico urbano, implementar allí una batería de baños y espacios verdes, como los coloca en serie en toda La Paz, sin respetar la opinión ni el espacio ritual y de paisaje cultural que tanto amautas, yatiris y Ch’amakanis tratan de defender desde que fuera anunciada la construcción de la autopista y posteriormente la urbanización en cuyos límites se emplaza.
Notas
1) El Cerro Pallati comprende un complejo asentamiento residencial, ritual y agrícola que alberga un recinto semi-hundido en la parte superior y restos de estructuras residenciales en sus terrazas superiores. Tanto de la parte superior como de sus flancos este y oeste salen senderos y caminos bien delineados con dirección a un camino prehispánico que conecta con el cerro Jipi. El templete fue excavado y estudiado por el arqueólogo peruano Sergio Chávez el año 2003 en una temporada de campo que duró alrededor de dos meses, exponiéndose en esta oportunidad importantes segmentos del patio hundido y otras estructuras anexas. A la fecha , las investigaciones han quedado detenidas debido a las prioridades y limitaciones en los recursos para la investigación.

2) Desde el año 2005 el GM de Achacachi viene impulsando en el lugar eventos de tipo turístico y folklórico con motivo del solsticio del 21 de junio. Hace poco (marzo del 2010) el Vicepresidente de Bolivia y una comitiva gubernamental estuvo realizando ofrendas en el sitio.

02 junio 2011

MINERIA EXTRACTIVA Y LUGARES PATRIMONIALES DE LA PAZ

Recientemente la prensa peruana dio cuenta de la declaración del cerro Khapía, ubicado entre los distritos de Yunguyo, Copani, Pomata y Zepita como "Patrimonio Cultural de la Nación" (Resolución Ministerial Nº 589/2011, emitido el pasado 13 de mayo), en virtud a una  solicitud de la subdirección de Investigación y Catastro de la Dirección de Arqueología, en el marco del Programa QhapaqÑan y de las actividades de inventario del patrimonio arqueológico de la Dirección Regional de Cultura Puno. Esta declaración no sólo protege el cerro como lugar ritual y cultural, sino que permite desarrollar acciones para preservar y conservar el patrimonio arqueológico que alberga, principalmente de la depredadora actividad minera que ya ha cobrado numerosas víctimas arqueológicas y culturales en la región.
En Bolivia varios cerros han sucumbido o se hallan amennazados por la acción destructiva y extractiva de las compañias mineras, cuya sensibilidad es tan escasa como enormes son los recursos económicos que manejan. Se pueden citar casos emblemáticos en la Cuenca del lago Titicaca, como el Cerro Catavi en la Cuenca Katari, que albergaba un importante sitio Inca, en el que la presión económica pudo más que los intereses de conservación y preservación del patrimonio, en algunos casos con apoyo de "connotados arqueólogos" locales.  De la misma manera se hallan amenazados los cerros que se ubican en las comunidades de Cumaná, Pajchiri y Patapatani que albergan restos monumentales y paisajes culturales ya declarados Patrimonio Nacional, pero que - a vista y paciencia de comunarios, autoridades locales y del propio Ministerio de Culturas - se hallan en proceso intensivo de explotación, por contener en su interior abundantes yacimientos de calizas. La empresa que incentiva y explota estos yacimientos es curiosamente SOBOCE, quien por muchos años ha tratado de lavarse la cara implementanto escualidos y deprimentes proyectos culturales en su área de influencia, empleando principalmente fondos de la cooperación (CAF) más que sus propios recursos.
Sobre estos cerros y lugares culturales (rituales y arqueológicos) se debe reafirmar la presencia de la Gobernación Departamental y el Gobierno Central, estudiando las necesidades locales y estableciendo criterios racionales para su conservación y protección, manteniendo como lineas de acción las leyes vigentes y las disposiciones históricas que otorgan protección legal a éste tipo de entidades.

30 mayo 2011

TRAFICO DE MOMIAS BURLA CONTROL ADUANERO BOLIVIANO EN CORREOS DE LA PAZ

Hace unos días circuló por los periodicos locales una noticia que daba cuenta del hallazgo efectuado por miembros de AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) de un conjunto funerario prehispánico de origen peruano que estaba siendo traficado desde La Paz - Bolivia a la Argentina mediante un envío de correo, encargo que no fue detectado en la aduana de La Paz, sino en el país vecino. Este hecho llama la atención y debe alertar a nuestras autoridades del Ministerio de Culturas y responsables aduaneros en relación a la confiabilidad de quienes se hallan trabajando en el control de estos envíos en la oficina de correos de La Paz y otras ciudades.
A pesar de haber leido de manera superficial esta noticia, no me apercibí de la seriedad de éste caso hasta recibir un correo electrónico del buen amigo Abel Horacio Ferrino, quien nos envió el boletin 2966 de la AFIP que daba cuenta de la manera en la que se había cometido este delito, de la naturaleza de la carga y los implicados en el hecho.
A continuación reproducimos "in extenso" el contenido del boletin y las imágenes tomadas por el SIP del fardo funerario y los tres cráneos que lo acompañaban:

AFIP DETECTÓ TRES CALAVERAS Y UNA MOMIA COMPLETA EN UN ENVÍO POSTAL

  • Tienen un importantísimo valor histórico y arqueológico ya que pertenecerían a una antigua cultura peruana del siglo VIII A.C – S. III D.C).
  • Provenían de Bolivia
  • Tendrían como destino final museos europeos y coleccionistas privados
La AFIP, a través de la Aduana, detectó tres calaveras y una momia completa que serían restos de la Cultura Paracas (Siglo VIII A.C – S. III D.C) en un envío postal que intentó ingresar al país proveniente de Bolivia y que había sido declarado como réplicas de cerámicas peruanas.
“Es un hecho más que demuestra la firme decisión de la Argentina de combatir el tráfico ilegal de bienes culturales”, evaluó el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray.
Las piezas están siendo analizadas por investigadores del Instituto Nacional de Arqueología y Pensamiento Latinoamericano.
Si bien el envío postal provenía de La Paz, Bolivia, y estaba consignado a nombre de un ciudadano argentino con domicilio en el barrio de Recoleta, los restos arqueológicos habrían sido extraídos del sur de Perú y tendrían como destino final museos europeos y coleccionistas privados, que buscan especialmente las piezas textiles que envuelven a los restos momificados.
En una de las calaveras se puede observar una práctica de civilizaciones preincaicas mediante la cual se realizaban trepanaciones craneanas para curar heridas en la cabeza producidas por golpes en combate. En este caso, se distingue además, la reconstitución de los tejidos alrededor de la intervención, lo que supone la sobrevida del paciente.
Los otros presentan deformaciones craneanas, que también constituían prácticas culturales y religiosas de estos pueblos originarios.
La Ley 25.743 prohíbe la comercialización de restos arqueológicos y su importación o exportación está tipificada como delito en sus artículos 48 y 49 por tratarse de contrabando. En este caso, las piezas estaban ocultas y simulaban enviarse como cerámicas.
El material arqueológico fue detectado por los agentes de la Aduana que escaneaban los envíos postales en las oficinas que el correo tiene en el barrio de Retiro. Gracias a los Rayos X se identificaron las 3 calaveras y un esqueleto completo que estaban envueltos en mantas y telas incaicas.
El destinatario del envío quedó detenido a disposición del Juzgado Penal y Económico Nº 5 a cargo del Dr. Jorge Brugo, Secretaría Nº 10, Dra. Aída Ahumada






Es importante que la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Culturas desarrolle una política respecto al tráfico de bienes de patrimonio cultural y consolide instrumentos institucionales para llevar adelante una eficiente gestión a este respecto. Sabemos que se ha avanzado bastante en cuanto al patrimonio colonial, pero creemos que debe trabajarse mucho más y con mayor responsabilidad respecto al patrimonio prehispánico, donde los logros son aún escasos.
Recientemente tuve la oportunidad de conversar sobre estos aspectos, en representación de la Sociedad de Arqueología de La Paz, con la Dra. Margareta G. MacLean del Bureau of Educational & Cultural Affairs del Departamento de Estado de los Estados Unidos, quien nos comentó que su entidad cuenta con un Convenio ámplio firmado con el Ministerio de Culturas y la Cancillería Boliviana respecto a aspectos de tráfico de bienes culturales, existiendo una gran voluntad y recursos para fortalecer a las instituciones bolivianas y desarrollar mecanismos más aficientes para su control y detección. Sin duda, esta es una oportunidad que el Ministerio de Culturas y su Dirección de Patrimonio no deben dejar pasar, pues su implementación podría reportar importantes mejoras para la lucha contra el tráfico de bienes culturales, no sólo a Estados Unidos, sino a otros paises vecinos, que como Argentina, se hallan tomando medidas ejemplares en éste ámbito.

22 mayo 2011

Aullagas: Un antiguo asentamiento colonial en el norte potosino

Hace unos dias recibí una nota de correo del amigo Abel Horacio Ferrino, que me envió referencias de un antiguo sitio colonial en la región de Chayanta, en el norte potosino. Impresionado por lo que pudo ver en esta región tituló su nota: "Aullagas: Ciudad perdida de los Andes", complementada por un texto que indica: "Aullagas, a 4.685 m.s.n.m, es en la actualidad, una ciudad de piedra que tuvo gran esplendor en tiempo de la Colonia. Fue fundada en 1535 y en 1538 se comienza a construir el templo de San Miguel de Aullagas, dependiendo de la Provincia de Chayanta, Depto. de Potosí, Bolivia. Tuvo un gran florecimiento minero y allí se edificó el 1er. Banco de Bolivia".

Si bien no pude corroborar esta última afirmación, me agradó mucho el interés de este ciudadano por un poblado abandonado cuya investigación debiera llamar la atención al gobierno potosino, a los municipios de la región, al Ministerio de culturas o a los nuevos arqueólogos que emergen de la Universidad mayor de San Andrés.
La arqueología boliviana, desde sus orígenes estuvo determinada por el interés exclusivo de investigar el pasado prehispánico, fundamentalmente Tiwanaku, dejando relegadas investigaciones sobre las culturas que la precedieron o sucedieron. En éste contexto, lo "colonial y republicano" eran menos que despreciables, pues su estudio - se pensaba - era propio del ámbito histórico.
Afortunadamente, esta visión ha sufrido un cambio muy saludable en los últimos años, pues la influencia positiva de algunos trabajos de investigación arqueológica sobre este periodo como el de Mary Van Buren en Potosí y Moquegua o las investigaciones de muchos arqueólogos argentinos tanto en su país como en algunas regiones de Bolivia (Santa Cruz y Tarija), han motivado a que se desarrollen algunas pioneras investigaciones en éste campo, entre ellas el trabajo del arqueólogo Ludwing Cayo, quien el año pasado (2010) presentó su tesis de licenciatura bajo el título de "Arquitectura religiosa y colonial de Santa Cruz la Vieja, 1561 - 1604", al que le siguieron varias ponencias y presentaciones en los eventos de la Sociedad de Arqueología de La Paz, compartiendo investigaciones e interés con Delfor Ulloa, otro arqueólogo también trabajó en Santa Cruz la Vieja, maucallajta y otros sitios coloniales de Bolivia. 
El año 2009 en ocasión de la Cuarta Reunión de la Sociedad de Arqueología de la Paz, Ricardo Vasquez Rivera presentó una ponencia titulada "Arqueología Minera en el Distrito Minero de Poopo, Oruro: La Arquitectura y la Configuración Social en el Período Republicano (1899 - 1952)", un trabajo muy interesante que venía siendo abordado como tema de tesis. Lamentablemente no pude hacer seguimiento a tan interesante iniciativa que espero no haya quedado sólo en un bosquejo de investigación.
En ocasión de esa misma reunión,  Karina Aranda, una investigadora especializada en la arqueología de La Paz expuso un trabajo sumamente interesante referido a los cambios acontecidos en un centrico y antiguo mercado de la Ciudad de La Paz denominado "Mercado Lanza", actualmente convertido en una especie de centro comercial.
Al margen de lo apuntado, existen intervenciones menores en algunas iglesias de La Paz como San Sebastian y San Francisco auspiciadas por el Gobierno Municipal de La Paz y la ex- Unidad Nacional de Arqueología, intervenciones que no tuvieron continuidad ni reportaron mayores resultados, como algunos de nosostros esperábamos con expectativa.

Iglesia deSan Miguel de Aullagas (Fotos : Abel Ferrino)
Quienes estan inmersos en la docencia universitaria, orientan y motivan la investigaciones de nuevos tesistas, deben considerar seriamente sensibilizar a los estudiantes sobre la importancia de trabajar en la arqueología colonial, principalmente en las ciudades cuya transformación acelerada no sólo destruye lo poco de la evidencia material prehispánica sino tambien colonial. Las ciudades y poblados de data colonial, que como La Paz, Potosí, Oruro, Sucre, Cochabamba, e incluso Copacabana,  han sufrido masivas transformaciones en los últimos 30 años requieren, no sólo de intervenciones de rescate e investigaciones arqueológicas en sus principales áreas monumentales o arquitectónicas, sino que los gobiernos locales desarrollen normativas para estudiar , conservar y si se puede, restaurar los monumentos y vestigios materiales de su ocupación colonial y republicana.
Poblados abandonados como Aullagas donde se ha escrito capítulos centrales de la historia política, económica y social de Bolivia, tambien merecen atención por parte de quienes estan obligados a investigar y proteger el patrimonio arqueológico, histórico y cultural de nuestro país.

19 mayo 2011

TRAS LA SALIDA DE MICHEL DEL IIAA SE ABRE LA POSIBILIDAD DE RESUCITAR LA INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA UNIVERSITARIA

La Universidad Mayor de San Andrés es la única entidad universitaria del país que forma desde 1984 profesionales en arqueología, sin embargo, no obstante haberse creado casi desde su inicio un taller de investigación arqueológica y luego un instituto de investigaciones, no es sino hasta inicios del 2001 que se delinearon e implementaron algunas políticas de investigación. Hasta entonces la formación había sido la primera prioridad, pero esta nunca estuvo exenta de actividades de investigación, llevadas a cabo fundamentalmente a partir de cursos específicos con orientaciones muy dispersas, generalmente supeditadas a los intereses o inclinaciones de los docentes de turno en las materias denominadas de taller, las cuales eran principalmente de práctica de campo en metodologías de prospección y excavación. Lamentablemente, muy pocos trabajos llegaron a informes de investigación y menos a publicaciones (Capriles 2003).

La Universidad Mayor de San Andrés ha cultivado una relación institucional muy cercana con las comunidades campesinas y sus organizaciones, lo cual ha permitido que, en su generalidad, sus proyectos e investigadores sean muy bien aceptados en el campo. Por otro lado, cuenta con una larga trayectoria de ejecución de proyectos de extensión social en el área rural, frecuentemente operativizado a través de convenios con organizaciones sociales y municipales locales.

Es en este contexto, los numerosos proyectos planteados como trabajo de campo, en prospección y excavación, no tuvieron objeción significativa por parte de las comunidades, quienes pocas veces lograron ver algún resultado concreto de estas investigaciones y menos verificarse efectos e impactos que pudieran ser tangibles a las expectativas sociales, culturales o económicas de las propias comunidades. Si bien los proyectos se presentaron casi siempre con un afán académico, cuyos productos no tienen directa relevancia con el plano económico, su discurso de presentación y solicitud de acceso al área, casi siempre ha estado enlazado con aspectos de identidad, historia cultural, turismo y de manera implícita expectativas de desarrollo local. Sin embargo este argumento casi siempre fue una artimaña para conseguir la aquiescencia de la comunidad, con la certeza de que ninguna de estas promesas tenían posibilidades de cumplirse.

El funesto caso del proyecto Kulli Kulli (1988-1991) nos muestra un antecedente muy interesante de lo que se intentó hacer recientemente con el Proyecto “Autodefinición Cultural” del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Antropologicas (IIAA) de la UMSA en la cuenca sur del Poopó. Este primer proyecto fue desarrollado sobre un convenio marco, en el que participaban varias carreras e institutos universitarios, cada uno con un objetivo particular. Salud, historia, arqueología, educación, etc. fueron herramientas pensadas para gestar un principio de desarrollo local en la comunidad receptora (Heredia 1989), casi de la misma manera que en los últimos 10 años se intentó hacerlos en las comunidades de Huari, Pampaullagas, Sevaruyo o Quillacas.
En Kulli Kulli, también se había esbozado el proyecto de un museo local donde se debía concentrar los objetos en posesión de los pobladores de la comunidad y todos aquellos que el estudio arqueológico podría proveer, lo cual no excluía a momias o restos humanos, algunos de los cuales estuvieron por muchos años en poder del Taller de Investigaciones de la Carrera de Arqueología y Antropología, sin medidas de conservación o preservación alguna. Conocemos que los trabajos en el Poopó también produjeron la recuperación de gran cantidad de materiales arqueológicos, entre ellos fragmentos de cerámica, artefactos líticos, restos óseos de animales y seres humanos, los cuales se hallan tanto en las dependencias del IIAA como en el depósitos locales, engañosamente llamados “museos de sitio” (Huari, Quillacas, Pampaullagas), creados con el apoyo del IIAA y los gobiernos municipales de la región.

Después de diez años (2001-2011) de funcionamiento del IIAA y su proyecto arqueológico apoyado con fondos de la Cooperación Sueca ( Programa ASDI SAREC), la situación y desarrollo de la investigación arqueológica universitaria es poco satisfactoria: Se dispuso de un extraordinario presupuesto para la compra de equipamiento, el desplazamiento de investigadores a campo, la formación de postgrado en el exterior de  docentes investigadores  y la publicación de artículos emergentes de los trabajos de investigación del Proyecto, la participación en eventos nacionales e internacionales, etc., pero muy poco se aprovechó de todo esto.

En los hechos, buena parte de los fondos disponibles se revirtieron cada año, ya sea por la incapacidad administrativa de su dirección (supervisión y ejecución), por las falencias administrativas (DIPGIS, Carrera IIAA, etc), la burocracia o la falta de operatividad e institucionalidad con la que siempre se operó. Los equipos comprados fueron mal usados, perdidos, inutilizados y casi nunca sometidos a trabajos de mantenimiento y reparación. Los equipos de trabajo compuestos por investigadores y estudiantes muchas veces se desplazaron al campo sin mayor objetivo que hacer uso de los viáticos o desarrollar actividades aisladas, improvisadas, desorganizadas y frecuentemente sin la planificación adecuada. Los informes técnicos no se hacian, se hacían tardíamente o con muy mala calidad (muy pocos son los informes oportunos y con calidad), generalmente bajo una supervisión floja, a control remoto o inexistente. Los materiales eran colectados y raras veces inventariados, catalogados y analizados sistemáticamente. Sólo un arqueólogo accedió a las becas de Doctorado y formación superior que anualmente el Programa de ASDI SAREC ponía a disposición de la Carrera de Arqueología y ninguna tesis de licenciatura aún ha emergido de la región tras diez años de “trabajo” del IIAA. Las publicaciones se pueden contar con los dedos de una mano, siendo la mayoría ajenas a la producción que el IIAA realizaba.

Lo que se tiene hoy es un Instituto de Investigaciones institucional, administrativa, técnica y económicamente quebrado, sin resultados concretos sobre sus 10 años de investigación en el lugar; institucionalmente desacreditado por el lamentable manejo que se hizo de los recursos del apoyo de ASDI SAREC; intrascendente en su participación en la colectividad social o las decisiones de política cultural del país; con depósitos - en sus propias instalaciones y en las comunidades - llenos de material sin inventariar, catalogar o analizar sistemáticamente; Endeudados con el Gobierno Central por no haber gestionado permisos ni haber desarrollado informes acordes con el volumen de información y patrimonio arqueológico manejado; Sin capacidad de desarrollar investigaciones y producir resultados debido al exiguo presupuesto con el que cuentan para ello.

Tras la culminación de este nefasto periodo de negligencia e incapacidad en la gestión de la investigación arqueológica universitaria, quedan retos importantes y mucho trabajo, pues se tendrá que reestructurar este instituto, organizarlo nuevamente, evaluar las investigaciones realizadas, evaluar investigadores, hacer auditorias técnicas, administrativas y financieras, sanear las colecciones de materiales, evaluar la pertinencia de contar con “laboratorios” como el de zooarqueología, desarrollar nuevas políticas de investigación, establecer nuevas normativas internas, evaluar convenios y compromisos, establecer el grado de cumplimiento legal en relación al manejo y posesión de patrimonio arqueológico, etc.

No se debe buscar culpables, los tenemos a la vista: DIPGIS, Jefes de Carrera, Directores, Investigadores, etc, que fueron directa e indirectamente responsables de desaprovechar la única oportunidad que hasta ahora tuvo la carrera de levantarse y levantar consigo a la arqueología boliviana.

05 mayo 2011

MINISTRA SALGUERO DESMANTELA EL PROYECTO DE DESARROLLO SOSTENIBLE DEL LAGO TITIKAKA Y PONE EN RIESGO EL FINANCIAMIENTO PARA PROTEGER EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO DE LA REGIÓN

El Proyecto de Desarrollo Sostenible del Lago Titikaka es una iniciativa de desarrollo regional basada en un modelo integral. Su objetivo es contribuir al desarrollo local sostenible en la parte boliviana de la vertiente del Lago Titicaca, esto incluye la facilitación de actividades locales que apoyan el desarrollo del turismo y la protección del patrimonio cultural en las comunidades aimaras que lo rodean. Como parte de éste objetivo se cuenta también la mejora de los servicios básicos de agua y alcantarillado, así como la construcción o mejora de sistemas de tratamiento de residuos sólidos o basura en las principales poblaciones que se emplazan en su entorno.
El Proyecto involucra cuatro componentes: 1) Implementación de acciones para el desarrollo del turismo sostenible, principalmente de base comunitaria; 2) Protección del patrimonio cultural (arqueológico, histórico y contemporáneo), 3) Desarrollo de infraestructura de saneamiento básico y manejo de residuos sólidos en los principales centros urbanos instalados a la orilla del Lago Titikaka; y 4) Fortalecimiento institucional de las entidades encargadas del manejo nacional, regional y local del turismo y el patrimonio cultural. 
El Proyecto contaba con cerca a  20 millones de dólares estadounidenses de financiamiento, conseguidos como crédito del Banco Mundial el año 2007 , medio millon de los cuales estaban directamente comprometido para tareas de protección del patrimonio cultural, fundamentalmente arqueológico (Planes de manejo de los principales conjuntos o yacimientos arqueológicos, registro e inventariación, implementación de protección legal y física, conservación y restauración, además de la construcción de infraestructura para investigación y manejo).
Luego de su puesta en marcha el año 2008, fueron numerosos los obstáculos que tuvo que atravezar, principalmente originados en la incompetencia de las autoridades de turno, tanto del Ministerio de Desarrollo Productivo, Viceministerio de Turismo como del Ministerio de Culturas.
A la fecha, el proyecto se halla sumamente retrasado, principalmente en las acciones que tienen que ver con turismo y protección del patrimonio cultural, debido fundamentalmente a la incapacidad  e ineptitud de gestión de los ex ministros Groux y Yugar, que paralizaron sistemáticamente los trabajos del proyecto desde su arranque. Sin embargo, pese a todo las acciones del proyecto se fueron organizando y desarrollando con mucha lentitud hasta la sorpresiva e incomprensible instalación de Elizabeth Salguero en el Ministerio de Culturas, quien ignorando absolutamente lo que significa el manejo de una cartera de Estado,  gestión de políticas públicas en cultura y turismo; y mucho menos lo que intentaba llevar adelante el Proyecto, lo paralizó y destituyó a sus técnicos y funcionarios sin contar con un plan alternativo o ideas para reencaminarlo y cumplir con los objetivos planteados en su formulación. 
Tras los primeros tres meses de su infausta posesión, Salguero ha desarrollado una serie de acciones contra los técnicos y funcionarios del proyecto, que han derivado en despidos y renuncias, con lo cual éste ha quedado prácticamente desmantelado, con el riesgo de que el financiamiento dado por el Banco Mundial sea retirado o renegociado por el Estado Plurinacional de Bolivia (Llamese Ministerios de Planificación y Economía) para otros fines, dando lugar a la inminente perdida del medio millón de dólares, inéditos para la protección del patrimonio cultural y  el fomento a la investigación arqueológica y cultural de la Cuenca del lago Titicaca.
La comunidad arqueológica debería declararse en estado de emergencia y repudiar estas acciones porque ponen en peligro, nó sólo la protección del patrimonio arqueológico del lago Titicaca, sino las oportunidades laborales que la inversión supondría para el sector.

29 abril 2011

EL DIRECTOR DE PATRIMONIO NO SABE CUANDO PODRA REABRIR EL MUSEO NACIONAL DE ARQUEOLOGÍA

El matutino La Prensa del dia 29 de abril del 2011 publica esta escueta noticia en torno a una conferencia de Prensa efectuada por el Director de Patrimonio del Ministerio de Culturas:

"Aún sin data reapertura de museo / Tras un año de que el Museo Nacional de Arqueología fuera intervenido por orden de la exministra Zulma Yugar, el director de Patrimonio Cultural, arqueólogo Marcos Michel, anunció ayer que se hará una reapertura de este centro. Eso sí, la autoridad no pudo precisar cuándo ocurrirá esa reinauguración.
Durante un encuentro con la prensa, Michel dio una extensa explicación acerca de cómo se habían encarado las prospecciones arqueológicas en el país en las últimas dos centurias. Indicó, entre otras cosas, su carácter nacionalista y que casi todo lo investigado tuvo ligazón con la cultura tiwanacota, pero no se hizo conservación.
“No tenemos profesionales ni las circunstancias para preservar nuestro patrimonio”, arguyó Michel, quien más adelante añadió que “no hay una buena exposición museográfica de nuestros valores arqueológicos”.
PLACEBO. Así, como una manera de paliar la inexistencia de normativas en cuanto a museología y conservación patrimonial —esto último protegido desde la Constitución, la repartición que encabeza se comprometió a una próxima reapertura del Museo Nacional de Arqueología, que a futuro pasará a tener un carácter plurinacional, “considerando los elementos modernos de la museografía y museología”.
Michel admitió que no hubo un buen cuidado de las piezas que reúne el repositorio situado en la calle Tiwanaku, por lo que la tarea inmediata, luego de evaluar al personal y definir su situación, será la de “sanear y acondicionar el museo, que acumula problemas de mucho tiempo atrás”.
En un principio será sólo una exhibición de los tesoros tiwanacotas. “No sabemos cuánto tiempo más estará cerrado, (porque) se procederá a un inventario. Tendremos el mismo personal (en cantidad de ítems) y un presupuesto con apoyo de gobiernos e instituciones extranjeras” como, por ejemplo, la UNESCO."

Lo cierto es que el Ministerio de Culturas no tiene un plan ni un cronograma claro para resolver este asunto, como siempre todo sigue el esquema hasta ahora imperante de negligencia, irresponsabilidad e improvisación.
El Director de Patrimonio no dice nada acerca de la auditoria y de los resultados que emergieron de la intervención. ¿Que se hará respecto a los  documentos y piezas faltantes?¿ Que del proceso a los ex-Directores?. Hasta ahora, el ex-Director del Museo sigue campante y dando clases a los muchachos de la Carrera de Arqueología de la UMSA, institución cuya ética y valores educativos sorprenden y desmoralizan cada vez más.
¿Como se seleccionó a la actual Directora del museo? ¿Que méritos se requiere para este puesto en el campo de la museografia, museología, conservación o gestión del patrimonio arqueológico?¿Sigue siendo el sueldo tan paupérrimo en relación a la responsabilidad y a las tareas que allí se deben cumplir?; ¿Será esta una de las causas de la corrupción que imperó durante tantos años?; ¿Que significa la declaración de Michel sobre la inexistencia en Bolivia de profesionales en conservación? si hace poco dijo haber estado en Tiwanaku con los mejores especialistas en este ramo en Bolivia?
Michel no habla de cual el rol que tiene que tener el museo frente a los nuevos cambios en las polìticas culturales (según la NCPE), la estructura estatal y  las responsabilidades autonómicas de los gobiernos departamentales y municipales, tampoco habla sobre lo que ha logrado hacer en este campo en estos tres meses de gestión al mando de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno Plurinacional.
¿La Ministra Salguero estará contenta con lo que se esta haciendo?
Demasiados vacios en las respuestas y demasiadas las preguntas por contestar
Lo que podemos concluir es que: Hay mucho por hacer y parece que se sigue haciendo poco

27 marzo 2011

RECHAZO A FUNCIONARIOS DEL MINISTERIO DE CULTURAS EN TIWANAKU DESNUDA INCAPACIDADES EN LA GESTIÓN CON SOCIEDAD CIVIL

Una comisión de evaluación conformada por funcionarios del Ministerio de Culturas, la SIARB y la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia fueron rechazados tras intentar nstalar una misión de evaluación en los museos lítico y cerámico de Tiwanaku. El hecho fue precedido de una entrega demagógica del manejo total del sitio a las autoridades municipales y la declaración pública de una serie de acciones que la comisión debía realizar en la localidad de Tiwanaku desde el 26 de marzo del presente. Aparentemente estas acciones no contaban con el visto bueno de las autoridades públicas y comunales de la región, motivo por el cual las autoridades comunales y municipales de Tiwanaku rechazaron, primeramente el envío de ésta comisión y luego su ingreso a los predios de los museos.

La calificación pública de "cobarde" al Director de Cultura del Gobierno Municipal de Tiwanaku por parte de alguno de los miembros de la comisión no le hace mayor favor a la deteriorada relación que desde hace ya varios años mantienen el Ministerio de Culturas con las autoridades de Tiwanaku.

Lamentablemente los actuales funcionarios de la Dirección de Patrimonio no toman en cuenta las lecciones aprendidas en las relaciones con el Municipio de Tiwanaku (algo muy paradójico en arqueólogía), ni recogen apropiadamente las demandas locales como para elaborar una estrategia inteligente de acción que sea eficaz y efectiva. Por el contrario, se intenta imponer acciones en torno a una comisión conformada - de manera arbitraria y unilateral por el Ministerio de Culturas - por instituciones que poco tienen que ver con el problema suscitado en Tiwanaku.

Es bueno recordar que la responsabilidad técnica sobre este sitio arqueológico es privativa del Ministerio de Culturas y en segundo orden del Gobierno Municipal de Tiwanaku

Debemos tambien recordar que las actuales autoridades de la Dirección de Patrimonio han jugado en el pasado papeles poco afortunados para el sitio arqueológico, lo cual es parte de la desconfianza que sus autoridades locales tienen respecto al desempeño que puedan tener en la solución del problema.

La Ministra Salguero enfrenta de ésta manera un primer revéz público que afecta notablemente su imagen y desnuda sus falencias en el manejo de políticas culturales en torno al patrimonio arqueológico y cultural del país. Las preguntas son: ¿Por que cada vez que se cambia una autoridad todos los temas deben enfrentarse desde cero?¿El Ministerio de Culturas es una instancia en la cual los ministros y técnicos mas nóveles e inexpertos (en la gestión pública) deben iniciar sus primeras armas?¿Por que seguir actuando con el método de "prueba y error" o el penoso "matando se aprende"?.







25 febrero 2011

LOS DESAFIOS DE MARCOS MICHEL EN LA DIRECCIÓN GENERAL DE PATRIMONIO DEL MINISTERIO DE CULTURAS


Al iniciar la nueva gestión del flamante Director General de Patrimonio del Ministerio de Culturas, quiero puntualizar algunos de los desafios que se le presentan y lecciones aprendidas que debe tener en cuenta para que su gestión no termine en la nada, como las que lo precedieron en éstos últimos dos años.

Los desafios son:




  1. Trabajar con los actores culturales sin discriminarlos, sólo así se consigue apoyo y base social, tan importante para ese puesto. La experiencia de algunos directores que le antecedieron han mostrado que el autismo intelectual y el abuso del poder no ayudan a llegar muy lejos.

  2. Retomar el trabajo colectivo sobre el Reglamento Arqueológico, sin imponer proyectos personales ni de allegados

  3. Reorganizar la UAM de manera inmediata, sobre la base de los objetivos estratégicos de gestión del MC y la DGP, la lectura de los mandatos, responsabilidades y atribuciones que le da la Nueva CPE, la Ley Marco de Autonomías y el propio DOOE.

  4. Impulsar sin pausa la Ley de Patrimonio

  5. Organizar e implementar la elaboración del Plan de Manejo del yacimiento Arqueológico de Tiwanaku

  6. Organizar e implementar Planes de Manejo para otros sitios tambien amenazados (sitios urbanos de Copacabana)

  7. Implementar una estrategia de transferencia de capacidades a los gobiernos departamentales, establecer líneas de articulación y definir un marco provisional de coordinación mediante Convenios, Resoluciones Ministeriales o Decretos Supremos

  8. Implementar políticas de incentivos para la investigación mediante programas que hagan uso de los recursos que se generan eln los principales sitios turísticos y arqueológicos de Bolivia

  9. Manejar la administración del Patrimonio Nacional sin aprovecharse del puesto para beneficiarse o beneficiar a sus allegados con consultorias o pegas

  10. Defender y respetar los derechos de autor (por mas dificil que le resulte)

  11. Promover acciones para proteger los sitios arqueológicos del país mediante alianzas estrategicas con las gobernaciones, municipios, universidades, etc., sin que ello signifique deslindar responsabilidades

  12. Resolver el problema de Cundisa sobre la base de la ley y la imaginación para crear alternativas económicas para comunarios y vecinos

  13. Re-encaminar el proceso de la Intervención de la UNAR, teniendo en cuenta que el patrimonio no son simplemente los objetos que estan o se perdieron del museo y la UNAR, sino la información de extensos trabajos de investigación que fueron enajenados, apropiados, extraviados o destruidos.

  14. Culminar con los procesos a quienes fueron responsables de la destruccíón sistemática de Tiwanaku (Akapana y Pumapunku), de la estafa y malos manejos en los museos lítico y cerámico de Tiwanaku, sean estos empresas, fundaciones, ONGs, funcionarios del Ministerio de Culturas, funcionarios de la Alcaldía de Tiwanaku, o quien fuere. No necesariamente para que terminen en la carcel, sino para que jamás vuelvan a involucrarse o trabajar en arqueología o con patrimonio cultural y arqueológico.

  15. Impulsar un trabajo responsable sobre el Proyecto del Qhapac Ñan, trabajando de manera transparente en la selección y elección de los profesionales más competentes (que no siempre son los amigos o los que le tiran el saco)

  16. Administrar ejecutivamente, no burocráticamente: No buscar abogados como asesores de cabecera, pues esto es signo de temor e inoperancia.

  17. Ser transparente y concertar con todos los actores, sean aliados o adversarios, así seguramente se eliminaran a éstos últimos paulatinamente.

  18. Trabajar horario completo en en el proyecto no medio tiempo o cuando fuere

  19. Frenar el trabajo lesivo al patrimonio arqueológico de SOBOCE en la cuenca del Lago Titicaca (Cumaná, Pajchiri, etc) por la explotación de calizas

  20. Acordar con el Viceministerio de Turismo aspectos mínimos para evitar que la actividad turística en la Isla del Sol, Copacabana, Titimani, Qewaya, Patapatani, etc, sigan atentando contra el patrimonio arqueológico

  21. Implementar de una vez, el sistema de registro y manejo del patrimonio arqueológico de Bolivia

  22. Utilizar bien y en su tiempo los recursos económicos, dejar que se reviertan o perderlos es un terrible pecado (tal vez esta demás recordarlo ....)

  23. El patrimonio se lo maneja desde adentro, no viajando o desde lugares remotos. Hubo un reciente Director que lo único a lo que se dedicó fue a viajar, gran parte de su herencia son los problemas que esta gestión tiene que resolver.
Suerte !!

13 febrero 2011

TIWANAKU - ALCALDIA - MINISTERIO DE CULTURAS: CAMBIAN LOS ACTORES SE REPITEN LOS GUIONES

Releyendo lo que escribi y publique en este blog sobre el Ministerio de Culturas, la UNAR y Tiwanaku, en los últimos 5 años, veo que tras numerosos cambios de personas en la Direccción General de Patrimonio, la Unidad Nacional de Arqueología y el Gobierno Municipal de Tiwanaku, efectuado procesos a ex-funcionarios, implementado masacres blancas, cooptado dirigentes y técnicos y ejecutado enroques de personal entre el Gobierno Municipal de Tiwanaku y el Ministerio de Culturas, persiste la misma ineficiencia y negligencia en el tratamiento de problemas clave sobre el patrimonio, tanto en el sitio arqueológico de Tiwanaku como en otros importantes entidades arqueológicas del país.
Una errónea, y frecuentemente convenenciera lectura, de la Nueva Constitución Política del Estado, la Ley Marco de Autonomías y otras normas que atañen al Patrimonio arqueológico, por parte de algunas autoridades de Culturas, ha dado lugar a un estado de vacio total de autoridad y responsabilidad, en el que los responsables principales sobre el tema patrimonial y arqueológico se hallan paralizados por el efecto de sus propias acciones y dependientes del antojo y gana de fiscales y abogados (internos y externos al Ministerio de Culturas y el GMT) para cumplir con las responsabilidades y obligaciones que la sociedad, la Ley y el propio Gobierno les ha encargado.
Lo lamentable es que son apenas matices irrelevantes que diferencian los discursos de descargo de los sucesivos responsables de la UNAR, UAM (o lo que se llame) para explicar el hecho de no hacer absolutamente nada para proteger y salvaguardar el patrimonio arqueológico de Tiwanaku.
La mentada reestructuración en cultura, que parece nunca llegar, no debe pasar por un simple reacomodo de puestos entre los actuales y antiguos funcionarios, cuya ineficiencia, inefectividad e incompetencia ya fue probada.
¡Cambiar de título, estatus, logo, camiseta o banderin no es reestructuración señora Yugar y Compañia!
Mas allá de los errores para diferenciar entre moho y liquen por parte del periodista que escribio la nota, es penosa la explicación que dan nuestras autoridades respecto de la situación de Tiwanaku en la nota que referimos a continuación: Ver mas en: http://www.la-razon.com/version.php?ArticleId=125427&EditionId=2438

29 septiembre 2010

YUGAR Y LOS DESPOJOS DE LA INSTITUCIONALIDAD ARQUEOLÓGICA DE BOLIVIA

Tras la desestructuración de la Unidad Nacional de Arqueología, el Ministerio de Culturas poco o nada avanzó por ordenar y llenar el peligroso vacío que ha dejado como resultado una decisión de ésta naturaleza. Sin una clara concepción de lo que se busca y la persistencia de interinatos débiles, volubles, frágiles e irresponsables, las decisiones sobre la rqueología boliviana se hallán en manos de personal fuertemente cuestionado (por su participación en hechos dolosos y discrecionales durante la pasada gestión de Escalante) y personal sin la suficiente formación o experiencia en la disciplina arqueológica.
Quienes estamos atentos a lo que ocurre en la arqueología boliviana y sus instituciones rectoras, nos hallamos sumamente preocupados por la irresponsabilidad, improvisación y negligencia con la que se manejan la Dirección General de Patrimonio, el Viceministerio de Interculturalidad, como el propio Ministerio de Culturas, a cuyas cabezas se hallan personalidades que han demostrado muy poco en torno a la gestión de temas arqueológicos y patrimoniales:
La improvisada intervención a la UNAR, el manejo del tema UNESCO - Tiwanaku, el incremento de las denuncias de destrucción de bienes arqueológicos e históricos, el estancamiento y obstaculización de las investigaciones arqueológicas, las rotaciones de personal en la Dirección de Patrimonio y la acefalía en la jefatura de la unidad responsable de tratar los temas arqueológicos, son claros ejemplos del penoso derrotero por los que Yugar y sus artistas - arquitectos estan llevando al manejo del Patrimonio Cultural y arqueológico del país.

25 agosto 2010

DESAPARECE LA UNAR Y DEJA ATRAS UN PERIODO NEFASTO PARA LA ARQUEOLOGIA BOLIVIANA

Con la desaparación de la UNAR y la MUNARQ se deja atras un periodo lamentable y nefasto en el manejo estatal de la arqueología boliviana. Sin olvidar que los años de Ponce fueron de extrema rigidez y autoritarismo, no se puede dejar de reconocer que con todas las limitaciones que tuvo, tanto de personal como de recursos, su gestión estuvo marcada por un profundo amor y entrega al patrimonio arqueológico boliviano, no sólo del propio Ponce sino de quienes lo acompañaron. Con su salida, la desestructuración y la descomposición institucional hicieron presa de esta importante institución, que tras cambiar de sigla y estatus a mediados de la década del 90, ninguna de las autoridades que estuvieron a cargo estuvo a la altura de los retos y las responsabilidades que implicaba. Mucho menos las autoridades ministeriales de las cuales dependió.
La MUNARQ es otro lamentable caso, cuya administración fue negligentemente manejada tras la salida de Cesar Velasquez, quien sin estar exento de vicios y sombras, mantuvo cierta estabilidad e institucionalidad en esta repartición. No obstante, es necesario que las investigaciones que se inician tras la intervención alcancen tambien a estos antiguos funcionarios y a las autoridades de las cuales dependian, pues éstas tambien comparten la responsabilidad de haber iniciado o continuado prácticas lesivas al patrimonio arqueológico del país.
Debemos esperar que los registros y patrimonio documental que formaban parte de esta institución no se pierdan con la creación de ésta nueva dependencia y que a su cabeza se contrate a gente técnica con el perfil profesional necesario y las cualidades básicas que debe tener un funcionario con responsabilidad sobre tan importante temática para nuestro país, y en general, para la arqueología de la región andina.