26 junio 2009

EL GOBIERNO MUNICIPAL DE TIWANAKU ASUME LA RESPONSABILIDAD SOBRE LAS INVESTIGACIONES QUE SE DESARROLLAN EN AKAPANA Y PUTUNI

El Gobierno Municipal de Tiwanaku ha tomado la decisión de asumir la responsabilidad de las investigaciones arqueológicas de Akapana y Putuni en el sitio monumental de Tiwanaku, toda vez que el fondo de donación venezolano se halla bajo la administración del Gobierno Municipal de Tiwanaku. En este sentido, el equipo de arqueólogos contratado temporalmente bajo designación de la Unidad Nacional de Arqueología fue cesado en sus funciones y lanzado una convocatoria abierta a través del CICOES (organo de difusión de las contrataciones y licitaciones estatales), producto de la cual se contrató a un nuevo grupo de arqueólogos y se recontrato a una mayoría de los investigadores, que hasta hace un mes, estuvieron trabajando bajo el amparo de la Unidad Nacional de Arqueología (UNAR). El hecho fue interpretado - por los responsables de ésta repartición - como un retiro forzoso y una vulneración de sus prerrogativas respecto al control e intervención directa que desde hace varios años vienen efectuando en diversos sectores del sitio, aspecto que fue abiertamente cuestionado por la comunidad arqueológica paceña por contravenir a la normativa constitucional (Constitución Política del Estado), la Ley de Descentralización Administrativa, la Ley de Participación Popular, la Ley de Municipalidades y el propio Reglamento de Excavaciones Arqueológicas de Bolivia.

Tras una reunión de conciliación entre las autoridades municipales de Tiwanaku y el Ministerio de Culturas se resolvió iniciar una auditoría técnica y financiera respecto de las intervenciones efectuadas por la UNAR en Tiwanaku y reevaluar a los postulantes contratados por el Gobierno Municipal de Tiwanaku, en el marco de una comisión extra-legal que se habria conformado con participación de la Junta de vecinos y autoridades campesinas tradicionales de la región, lo cual adolesce de sospechosas anomalias legales, dado que existe un procedimiento muy claro dictado por el Subsistema de Contratación de Bienes y Servicios de la Ley 1178 para estos casos, que en ningun caso incluyen atribuciones o responsabilidades para personas naturales o jurídicas ajenas a la propia institución.
Lo cierto es que en Tiwanaku - desde hace algún tiempo - se vienen sucediendo una serie de acciones arbitrarias y lesivas al patrimonio nacional, que pasan por la toma del sitio por parte del Municipio de Tiwanaku (hace varios años); la intervención política de las comunidades campesinas y el manejo abusivo e irresponsable de la Unidad Nacional de Arqueología y el Viceministerio de Culturas.

Siendo un sitio declarado Monumento Nacional y Patrimonio Cultural de la Humanidad, su custodia y administración debiera estar en manos de la Prefectura del Departamento de La Paz, bajo la supervisión y tutela del Ministerio de Culturas y la UNAR, quienes de ninguna manera estarían habilitados para hacer intervenciones de investigación directa en el sitio, sino a partir de instituciones especializadas estrictamente creadas para tal fin, como ser la Universidad Mayor de San Andrés o los distintos Museos Arqueológicos que tienen facultades para este tipo de acciones.

El Ministerio de Culturas y la UNAR fueron creados para dirigir y administrar las políticas nacionales de cultura y patrimonio arqueológico respectivamente, no para hacerse de un feudo que atrae mucha plata y cuyo manejo - ampliamente apetecido - dio lugar en el pasado inmediato, a un manejo discrecional e ineficiente de los recursos captados de la cooperación internacional para investigación y desarrollo turístico.

Si el GM de Tieanaku quiere hacerse cargo de la investigación arqueológica en el sitio, primero debe apegarse a la Ley, tratar este tema con la Prefectura de La Paz (que tiene competencias legales sobre esto), evaluar sus capacidades técnicas, humanas, materiales y financieras y establecer un proceso de transferencia claro de competencias, en el que la UNAR y el Ministerio de Culturas no puedan eximirse de sus responsabilidades sobre la pasada administración de los bienes arqueológicos del sitio.

Algunas versiones tendenciosas sobre el problema se publicaron en los periodicos La Razón y La Prensa, que son inexactas:


Opiniones erradas tambien aparecen en Los Tiempos de Cochabamba


El periódico Cambio publicó esta noticia que es mucho mas cercana a lo sucedido

06 mayo 2009

SEMINARIO DE PROPIEDAD INTELECTUAL EN LA INVESTIGACION Y PUBLICACIONES

UN EVENTO DE CAPACITACIÓN QUE EL INSTITUTO DE INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS Y ANTROPOLÓGICAS DE LA UMSA ESTABA NECESITANDO
Con gran tino, la Universidad de San Andrés mediante su Vicerectorado, el DIPGIS y el apoyo de la Academia Nacional de Ciencias está organizando un seminario sobre Propiedad intelectual en el que se abordara temas como los derechos de propiedad intelectual en el ámbito internacional y en Bolivia; los derechos de autor y su regualación; patentes, recursos genéticos y publicaciones científicas.

Existe una real necesidad de orientar a toda la colectividad arqueológica universitaria (de todos los grados de instrucción), debido a que el plagio y la vulneración solapada (y en muchos casos abierta) se ha convertido en una practica corriente, principalmente por el vicioso ejercicio de la subcontratación que muchos investigadores (contratistas) "estratégicamente ubicados" y dotados del grado requerido, hacen de estudiantes, egresados e incluso profesionales con título, a los cuales se les hace desarrollar investigaciones a cambio de magros emonumentos, apropiandose de absolutamente todo su trabajo y despojándoles de todos sus derechos sobre su propia producción intelectual.

De la misma manera, con el desarrollo del Internet y la publicación de artículos digitales, los estudiantes universitarios (y en muchos casos docentes) usan y abusan de estas publicaciones para elaborar informes, ensayos, artículos e incluso tesis sobre la base de collages obtenidos sin ningun respeto a los derechos de autor.

La Universidad de San Andrés, a través de sus jefaturas de carrera y personal docente, debería adoptar una política dura para con este tipo de prácticas, de modo que exista en sus futuros profesionales una clara conciencia sobre el respeto a la producción intelectual, valorando así - en su correcta dimensión - el esfuerzo creativo de quienes producen y difunden investigación científica o desarrollan un producto intelectual.


09 abril 2009

EL DESARROLLO DEL CONOCIMIENTO Y LA NECESIDAD DE REEVALUAR VIEJAS INTERPRETACIONES "BOLIVIANISTAS" EN ARQUEOLOGIA

El caso de las investigaciones de expertos bolivianos que reinterpretan los hallazgos de la tumba de Niñokorin (Provincia Bautista Saavedra, La Paz)









El pasado mes de febrero El Museo de las Culturas del Mundo de la ciudad de Gotemburgo (en sueco Världskulturmuseet) invitó a dos investigadores del Instituto Boliviano de Medicina Tradicional Kallawaya: Carmen Beatriz Loza y Walter Álvarez Quispe a efectuar estudios sobre los restos materiales arqueológicos hallados hace varias decadas en la tumba de Niñokorin (al noreste del lago titicaca, región de Charazani). Este museo es uno de los más importantes de Suecia y su vocación es análoga a la del Museo Smithsoniano de Washington (Estados Unidos) o al recientemente inaugurado Musée du quai Branly de París.
Carmen B. Loza y Walter Álvarez - investigadores expertos en las medicinas indígenas - realizaron un análisis técnico de las famosas piezas arqueológicas tiwanaku halladas en la Provincia Bautista Saavedra en 1970, procedentes de la denominada “tumba de Niñokorin” donde se hallaron evidencias de tecnología médica: espátulas, tubos, enemas, canastas para guardar plantas, cucharillas para dosificador, plantas medicinales entre otros.

Según estos investigadores bolivianos, los objetos - muy bien conservados - pertenecieron a un varón adulto kallawaya que sufrió trepanaciones craneoencefálicas a las que sobrevivió. Sus objetos son instrumentos técnicos que no fueron comprendidos a cabalidad por otros investigadores (Wassén 1972, Torres 1986, Llagostera 1996), que publicaron trabajos sobre este importante hallazgo y otros de similar composición ubicado en la región de influencia Tiwanaku o en zonas que involucran sus esferas de contacto. Resultados preliminares del trabajo de Loza y Álvarez llevan a rechazar de manera radical muchas de las apreciaciones difundidas en la arqueología "bolivianista" que considera como complejo alucinógeno a todo material asociado a las conocidas "tablas de rapé"
Con este trabajo, y de manera ejemplar, Beatriz Loza y Walter Alvarez nos muestran que gran parte de las apreciaciones, interpretaciones y conclusiones emanadas de antiguos - y aún recientes trabajos arqueológicos - deben reevaluarse y contrastarse a la luz de un análisis más profundo que considere necesariamente el saber local y el enfoque crítico.

19 marzo 2009

UN SHOP LLAMADO TIWANAKU

Recientemente se han dado a conocer varias acciones (proyectos) que serán iniciadas en el sitio arqueológico de Tiwanaku, entre las cuales se menciona una nueva fase de excavaciones en Akapana; el inicio de nuevos trabajos de excavación y conservación en Putuni y una siguiente fase de exacavaciones en el sector de Kantatayita, como parte de un grupo de intervenciones que el Ministerio de Culturas tiene planificado efectuar este año dentro del tema arqueológico (Samaipata, Moxos, etc.), lo cual es altamente destacable y necesario. Sin embargo, estas iniciativas lanzadas al amparo del nuevo estatus de Ministerio para la entidad nacional encargada de las políticas culturales adolece de los mismos vicios observados al anterior Viceministerio de desarrollo de Culturas, sus antecesores y particularmente a la Unidad nacional de Arqueología (UNAR), la cual no puede ni debe ejecutar directamente acciones de intervención arqueológica, sino encargar a entidades especializadas en este tema para que lo hagan, debiendo circunscribirse a su rol de planificación, promoción, fomento y desarrollo de políticas en favor de la arqueología y el patrimonio cultural.
Nuevamente centenares de miles de petrodolares, dinero de la cooperación internacional (UNESCO) y del estado serán dispuestos en estas acciones, sin ningún compromiso o seguridad para los bolivianos acerca de la calidad de los resultados ni la transparencia del manejo de los recursos.

Hay demasiadas dudas, temores y cuestionamientos en relación a la idoneidad de estas nuevas intervenciones, especialmente porque jamas fueron absueltas las observaciones efectuadas a las fases anteriores de Akapana y a las criminales intervenciones implementadas en Pumapunku. Hoy se siguen alentando excavaciones masivas, sin el personal profesional que permite la norma y se continúa llenando de bolsas de artefactos (sin analizar) los depósitos del Museo Arqueológico de Tiwanaku.

Es necesario que el Ministerio y la UNAR corrijan estos errores y difundan, tanto para la colectividad especializada en arqueología como para el público en general, el contenido de los proyectos que quieren implementar, sus objetivos, su metodología, los criterios con los que se medirán sus resultados, los recursos que se emplearán, los mecanismos de control y seguimiento especializado que se emplearán y otros componentes mínimos que aseguren su éxito y buen manejo.

Sabemos que hay dinero (lo cual es bueno, pero también da mucho temor) y que existe la promesa de mayores fondos para estos fines (lo cual tiene muy contentos al Ministro y sus funcionarios), pero no vemos señales de CAMBIO, ni de que exista un verdadero compromiso por hacer las cosas bien. Necesitamos que el Ministro y la UNAR muestren mayor apertura democrática para llevar adelante estos trabajos (no existen licitaciones o convocatorias, solo se ve el tradicional y viejo dedazo), los personajes responsables (del dinero y las intervenciones) son los mismos, sea quien sea el gobierno de turno (Banzer, Tuto, Goni, Meza, Belzé o Evo), lo cual no es coherente con lo que políticamente se expone en los discursos. Se necesita una nueva estructura para la arqueología en este Ministerio y también nueva gente (entre arqueólogos, gestores culturales, antropólogos, abogados, conservadores y administradores) para cambiar la cara de la arqueología tradicional del siglo pasado. Puede que esto tampoco sea una gran garantía, pero sí nos trae la esperanza de no seguir tomando el mismo trago amargo que hasta ahora nos han servido. Este mismo reclamo va para quienes manejan parte del dinero involucrado como la Alcaldía de Tiwanaku y la Prefectura de La Paz, que deben asumir sus responsabilidades de ley con el patrimonio arqueológico, de la manera más seria y profesional posible.

Sociedad y gobierno deben tomar las medidas antes que tengamos que hacernos pesar por nuevos casos de corrupción en los que estén involucrados los nuevos, viejos, gordos y flacos peces (isp'is, qharachis, suches o umantos) del Estado, Movimientos Sociales o Universidad.

28 febrero 2009

MISIÓN DE LA UNESCO VISITÓ TIWANAKU PARA DAR INICIO A UN PROYECTO

Entre el 25 y 28 de febrero, la Especialista de Programa Alcira Sandoval Ruiz del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO visitó La Paz para coordinar con el Viceministerio de Desarrollo de Culturas (Ahora Ministerio de Culturas), Universidades, Sociedad de Arqueología de La Paz, Gobierno Municipal de Tiwanaku, Autoridades Tradicionales y otros actores involucrados, el inicio de un proyecto destinado a encaminar las tareas que de manera improvisada se vienen implementando en Tiwanaku desde hace 3 años. El Proyecto tiene como principales componentes: a) La colaboración técnica y financiera para la elaboración de un Plan de Manejo del sitio; b) La implementación de un plan de capacitación de trabajadores y arqueoólogos para intervenir apropiadamente el sitio; c) El equipamiento de los laboratorios y de las cuadrillas de trabajo de campo y d) La elaboración de un Plan de Conservación de la Puerta del Sol.

Una de las observaciones elevadas por la comisión de la UNESCO que visitó el sitio arqueológico el 2006 fue que el trabajo sea realizado bajo los estándares mínimos que se solicitan para un sitio declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, entre los cuales se cuenta que quienes trabajen en las labores arqueológicas sean arqueólogos con licencia para el ejercicio profecional. En este sentido, hubo un compromiso formal de parte del Ministerio de profesionalizar los mandos técnicos del proyecto y capacitar a los mandos medios y trabajadores especializados en excavación. Este fue un reclamo permanente de la Sociedad de Arqueología, que nunca recibió la atención pertinente de las autoridades responsables (VMC y UNAR), toda vez que las intervenciones estuvieron a cargo de personal sin la calificación suficiente para efectuar estos trabajos.
La comisión visitó Tiwanaku y escuchó a todos los actores, explicando al mismo tiempo el objetivo, componentes y cronograma del proyecto. Entre los componentes de la comisión estuvieron además de la respresentante de la UNESCO, el Arql. Marcos Michel, recientemente nombrado coordinador nacionl para supervisar este proyecto, la representante de la Embajada del Japón, la Arq. Mireya Muñoz (ICOMOS), el Arq. Freddy Rivero (VMC), El Arq. Jimmy Ledezma (UMSA), El Arql. José Luis Paz (SALP), el Arql. Carlos Lémuz (SALP) y los Arqls Javier Escalante y Eduardo Pareja de la UNAR.

Se espera que las primeras acciones del proyecto, que tiene una diración de tres años, se inicien en unos dos meses.

13 enero 2009

OTRO NEGOCIO REDONDO PARA LA FUNDACION WIÑAYMARKA: EL TRASLADO DE LA PUERTA DEL SOL



No contentos con haber destruido Pumapunku, la Fundación Wiñaymarka con el visto bueno del Viceministro de Desarrollo de Culturas intenta efectuar el delicado trabajo de trasladar la Puerta del Sol sobre la base de un proyecto improvisado, elaborado por personas que no cuentan con la suficiente experiencia (salvo el haber promovido la destrucción de Pumapunku), tecnicamente cuestionado que , a toda costa, tratan de validarlo con los pobladores y autoridades de Tiwanaku.

Para colmo, quieren colocar como Director de este trabajo a un sujeto que no cuenta con la licencia legal para ejercer como arqueólogo, cuya formación y experiencia no lo habilita para este tipo de tareas (salvo la muñeca, el padrinazgo o el favor de algún directivo de la UNAR). Ni los mas experimentados arqueólogos de Bolivia tendrian la osadia de emprender - de esta manera - un trabajo tan delicado, pues la formación en arqueología es eminentemente de investigación, no de ingeniería estructural, mecánica, resistencia o dinámica de cuerpos monumentales. Este trabajo debe contar con especialistas en conservación de monumentos líticos (como los de Tiwanaku), estructuralistas, ingenieros mecánicos, etc. que den el soporte técnico necesario para no dañar la Puerta y asegurar que su conservación será comparativamente mejor que si ésta fuera practicada in situ.

He tenido oportunidad de leer una versión del "proyecto" y me llama la atención sus deficiencias técnicas y conceptuales, además de la precariedad de su argumentación. Es necesario que de esos 100.000 dolares que pretenden ser gastados en el trabajo, se disponga una parte para contratar el personal más calificado que pueda encontrarse, sin importar su proveniencia, pues los falsos nacionalismos y chauvinismos podrian llevarnos a resultados similares a los obtenidos en Akapana y Pumapunku, signados hasta hoy por la improvisación profesional y la irresponsabilidad institucional del Estado para con su patrimonio arqueológico monumental más importante.
Las autoridades del VMC y la UNAR deben llamar a una discusión técnica profunda con todos los actores involucrados, a fin de arribar a la solución más adecuada para la Puerta del Sol, Tiwanaku, el Estado y el pueblo boliviano, que es en definitiva el propietario legal de este bien patrimonial.

Ver nota de prensa en el link: http://www.laprensa.com.bo/noticias/03-12-08/03_12_08_cult1.php
Ver publicación sobre Pumapunku en este mismo blog: http://arqueobolivia.blogspot.com/2007/07/de-torpez-y-torpezas-en-pumapunku.html

09 diciembre 2008

TERRATENIENTES URBANOS, ARQUEOLOGIA Y MAFIA MUNICIPAL

Recientemente ha sido publicado el libro denominado “Mapa de Áreas Arqueológicas Potenciales del Valle de La Paz”, que consigna un estudio estimativo sobre el área que pudo haber cubierto una secuencia de más de 3.000 años de ocupación humana en el valle de La Paz. El trabajo hace uso de Sistemas de Información Geográfica para configurar un modelo predictivo que tiene como insumos principales a criterios geográficos, geológicos, de acceso a recursos de subsistencia, comportamiento social, ideológico y político. El resultado es un mapa que interpreta el antiguo patrón de uso de suelos, que incluye áreas con diferentes probabilidades para ser usadas en asentamientos humanos (nucleados y dispersos), explotación agrícola, pastoreo de camélidos, vinculación caminera y actividades rituales o de propósitos especiales. Los autores del mapa son Carlos Lémuz y Karina Aranda, sin embargo la publicación incluye aportes especiales de Claudia Rivera y José Huidobro Bellido en una sección - que acompaña al cuerpo principal del libro - que contiene un resumen de los trabajos efectuados entre 1930 y 1957, además de varios capítulos que sintetizan los hallazgos y estudios arqueológicos efectuados en los últimos 30 años.
La construcción de un mapa de áreas arqueológicas potenciales del Valle de La Paz fue propuesto por los autores a la Dirección de Patrimonio Tangible y Natural (DPTN) de la Oficialía Mayor de Culturas (OMC) del Gobierno Municipal de La Paz (GMLP) a mediados del año 2007, pero no fue posible desarrollarlo debido a problemas de presupuesto, debido a lo cual los escasos fondos que se hallaban disponibles fueron invertidos para cubrir los costos operativosque demandó la movilización de campo de los arqueólogos para verificar y ajustar los datos emergentes del modelo.
El documento final estuvo listo para entrar a imprenta desde marzo del 2008, pero debido a problemas burocráticos e ineficiencia en el trabajo gráfico recién fue impreso en septiembre del 2008. En medio de este proceso, la DPTN propuso incluir las áreas arqueológicas, identificadas en el Mapa, dentro del nuevo plano de uso de suelos y patrones de asentamiento (USPA 2008), iniciativa que fue sistemáticamente obstaculizada, primero aduciendo problemas técnicos (que fueron ampliamente desvirtuados) y luego legales (que también fueron subsanados). Sin embargo, la encubierta intención, tanto de los funcionarios del Consejo (especialmente de la Comisión de Planificación), como de la OMGT (Oficialía Mayor de Gestión Territorial), era evitar que el mapa forme parte del USPA o sea difundido tal como fue concebido, debido a que podía afectar los intereses de los usuarios (terratenientes urbanos) cuyas propiedades podrían disminuir su valor (por estar dispuestos dentro de alguna de las áreas arqueológicas consideradas de mayor impacto o afección), o limitar sus posibilidades de expansión y especulación en sectores, actualmente considerados agrícolas o rurales (que muchos de los llamados campesinos periurbanos, comunidades originarias, etc., las tienen como tierras de engorde).
De esta manera, el Consejo Municipal del GMLP determinó detener la difusión del Mapa y evaluar la pertinencia de incluir esta información dentro del nuevo USPA 2008, lo cual fue una decisión fuertemente coincidente con los intereses de los grandes terratenientes urbanos, quienes cuentan con casi “el monopolio” en el comercio de tierras en toda la zona Sur de La Paz y los Municipios de Palca, Mecapaca y Achocalla. Afortunadamente y por decisión del propio Alcalde Del Granado, el mapa fue presentado a los medios y difundido (aunque de manera tímida y discreta).
El poder de los terratenientes, traficantes de tierras y especuladores parece haber penetrado profundamente las estructuras administrativas territoriales de los gobiernos municipales involucrados y las dirigencias campesinas locales, donde no solo han mitigado los posibles obstáculos institucionales, sino que cuentan con su abierto y descarado apoyo, incluso vulnerando normas municipales, departamentales y nacionales de carácter ambiental y cultural, dado que gran parte de estas áreas de expansión donde se encuentran las nuevas urbanizaciones - ilegalmente establecidas por los traficantes – han sido emplazadas sobre Áreas Protegidas del Municipio de La Paz, Areas Protegidas Departamentales y Parques Nacionales, sin que se conozca antecedente de sanción o proceso civil o penal en su contra, o en contra de los funcionarios municipales que los ampararon y/o promocionaron.
El área total al que podrían acceder esta asociación de terratenientes, traficantes de tierras, funcionarios ediles y dirigencias campesinas es de aproximadamente 90 millones de metros cuadrados sólo dentro de la zona sur y sureste de La Paz, oeste de Palca y Río Abajo (Mecapaca), en los márgenes de las salidas proyectadas para la Carretera a Cochabamba proyectada por la pasada administración Prefectural.