31 julio 2009

PROBLEMAS EN TIWANAKU PRECIPITAN LA SALIDA DE JAVIER ESCALANTE Y DAVID ARUQUIPA A LA CABEZA DE ARQUEOLOGIA Y PATRIMONIO EN EL GOBIERNO BOLIVIANO

Las señales que da Groux, son importantes, pero algo tardías. El interinato que comienza hoy en el cargo de Director de la UNAR, hace temer que el remedio puede ser peor que la enfermedad

La crisis en el manejo de las investigaciones arqueológicas en Tiwanaku; las evidencias de negligencia administritiva y técnica en el mnejo del Museo Arqueológico de Tiwanaku; deficiencias en el trabajo de los investigadores de la UNAR y una serie de denuncias y reclamos promovieron la destitución del Arqueólogo Javier Escalante y la renuncia irrevocable de David Aruquipa a la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Culturas.
Como remedio, aparentemente temporal a esta crisis, Groux nombró como Director interino de la UNAR, a Pablo Rendón, arqueólogo que hasta hoy estuvo ocupando de manera interina (por más de dos años!!!) el cargo de Director del Museo Nacional de Arqueología, dando con esto una señal de mucha preocupación para la comunidad arqueológica que demanda la institucionalización de este puesto, tan delicado para los destinos de la arqueología boliviana.
Mas allá de cambios en el personal de la UNAR, esta institución requiere de una reestructuración medular que le permita asumir las responsabilidades de desarrollo de políticas públicas a favor de la protección y conservación del patrimonio arqueológico y oriente los cambios en la gestión nacional, departamental, municipal y regional del patrimonio arqueológico y la práctica arqueológica en Bolivia.

26 junio 2009

EL GOBIERNO MUNICIPAL DE TIWANAKU ASUME LA RESPONSABILIDAD SOBRE LAS INVESTIGACIONES QUE SE DESARROLLAN EN AKAPANA Y PUTUNI

El Gobierno Municipal de Tiwanaku ha tomado la decisión de asumir la responsabilidad de las investigaciones arqueológicas de Akapana y Putuni en el sitio monumental de Tiwanaku, toda vez que el fondo de donación venezolano se halla bajo la administración del Gobierno Municipal de Tiwanaku. En este sentido, el equipo de arqueólogos contratado temporalmente bajo designación de la Unidad Nacional de Arqueología fue cesado en sus funciones y lanzado una convocatoria abierta a través del CICOES (organo de difusión de las contrataciones y licitaciones estatales), producto de la cual se contrató a un nuevo grupo de arqueólogos y se recontrato a una mayoría de los investigadores, que hasta hace un mes, estuvieron trabajando bajo el amparo de la Unidad Nacional de Arqueología (UNAR). El hecho fue interpretado - por los responsables de ésta repartición - como un retiro forzoso y una vulneración de sus prerrogativas respecto al control e intervención directa que desde hace varios años vienen efectuando en diversos sectores del sitio, aspecto que fue abiertamente cuestionado por la comunidad arqueológica paceña por contravenir a la normativa constitucional (Constitución Política del Estado), la Ley de Descentralización Administrativa, la Ley de Participación Popular, la Ley de Municipalidades y el propio Reglamento de Excavaciones Arqueológicas de Bolivia.

Tras una reunión de conciliación entre las autoridades municipales de Tiwanaku y el Ministerio de Culturas se resolvió iniciar una auditoría técnica y financiera respecto de las intervenciones efectuadas por la UNAR en Tiwanaku y reevaluar a los postulantes contratados por el Gobierno Municipal de Tiwanaku, en el marco de una comisión extra-legal que se habria conformado con participación de la Junta de vecinos y autoridades campesinas tradicionales de la región, lo cual adolesce de sospechosas anomalias legales, dado que existe un procedimiento muy claro dictado por el Subsistema de Contratación de Bienes y Servicios de la Ley 1178 para estos casos, que en ningun caso incluyen atribuciones o responsabilidades para personas naturales o jurídicas ajenas a la propia institución.
Lo cierto es que en Tiwanaku - desde hace algún tiempo - se vienen sucediendo una serie de acciones arbitrarias y lesivas al patrimonio nacional, que pasan por la toma del sitio por parte del Municipio de Tiwanaku (hace varios años); la intervención política de las comunidades campesinas y el manejo abusivo e irresponsable de la Unidad Nacional de Arqueología y el Viceministerio de Culturas.

Siendo un sitio declarado Monumento Nacional y Patrimonio Cultural de la Humanidad, su custodia y administración debiera estar en manos de la Prefectura del Departamento de La Paz, bajo la supervisión y tutela del Ministerio de Culturas y la UNAR, quienes de ninguna manera estarían habilitados para hacer intervenciones de investigación directa en el sitio, sino a partir de instituciones especializadas estrictamente creadas para tal fin, como ser la Universidad Mayor de San Andrés o los distintos Museos Arqueológicos que tienen facultades para este tipo de acciones.

El Ministerio de Culturas y la UNAR fueron creados para dirigir y administrar las políticas nacionales de cultura y patrimonio arqueológico respectivamente, no para hacerse de un feudo que atrae mucha plata y cuyo manejo - ampliamente apetecido - dio lugar en el pasado inmediato, a un manejo discrecional e ineficiente de los recursos captados de la cooperación internacional para investigación y desarrollo turístico.

Si el GM de Tieanaku quiere hacerse cargo de la investigación arqueológica en el sitio, primero debe apegarse a la Ley, tratar este tema con la Prefectura de La Paz (que tiene competencias legales sobre esto), evaluar sus capacidades técnicas, humanas, materiales y financieras y establecer un proceso de transferencia claro de competencias, en el que la UNAR y el Ministerio de Culturas no puedan eximirse de sus responsabilidades sobre la pasada administración de los bienes arqueológicos del sitio.

Algunas versiones tendenciosas sobre el problema se publicaron en los periodicos La Razón y La Prensa, que son inexactas:


Opiniones erradas tambien aparecen en Los Tiempos de Cochabamba


El periódico Cambio publicó esta noticia que es mucho mas cercana a lo sucedido

06 mayo 2009

SEMINARIO DE PROPIEDAD INTELECTUAL EN LA INVESTIGACION Y PUBLICACIONES

UN EVENTO DE CAPACITACIÓN QUE EL INSTITUTO DE INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS Y ANTROPOLÓGICAS DE LA UMSA ESTABA NECESITANDO
Con gran tino, la Universidad de San Andrés mediante su Vicerectorado, el DIPGIS y el apoyo de la Academia Nacional de Ciencias está organizando un seminario sobre Propiedad intelectual en el que se abordara temas como los derechos de propiedad intelectual en el ámbito internacional y en Bolivia; los derechos de autor y su regualación; patentes, recursos genéticos y publicaciones científicas.

Existe una real necesidad de orientar a toda la colectividad arqueológica universitaria (de todos los grados de instrucción), debido a que el plagio y la vulneración solapada (y en muchos casos abierta) se ha convertido en una practica corriente, principalmente por el vicioso ejercicio de la subcontratación que muchos investigadores (contratistas) "estratégicamente ubicados" y dotados del grado requerido, hacen de estudiantes, egresados e incluso profesionales con título, a los cuales se les hace desarrollar investigaciones a cambio de magros emonumentos, apropiandose de absolutamente todo su trabajo y despojándoles de todos sus derechos sobre su propia producción intelectual.

De la misma manera, con el desarrollo del Internet y la publicación de artículos digitales, los estudiantes universitarios (y en muchos casos docentes) usan y abusan de estas publicaciones para elaborar informes, ensayos, artículos e incluso tesis sobre la base de collages obtenidos sin ningun respeto a los derechos de autor.

La Universidad de San Andrés, a través de sus jefaturas de carrera y personal docente, debería adoptar una política dura para con este tipo de prácticas, de modo que exista en sus futuros profesionales una clara conciencia sobre el respeto a la producción intelectual, valorando así - en su correcta dimensión - el esfuerzo creativo de quienes producen y difunden investigación científica o desarrollan un producto intelectual.


09 abril 2009

EL DESARROLLO DEL CONOCIMIENTO Y LA NECESIDAD DE REEVALUAR VIEJAS INTERPRETACIONES "BOLIVIANISTAS" EN ARQUEOLOGIA

El caso de las investigaciones de expertos bolivianos que reinterpretan los hallazgos de la tumba de Niñokorin (Provincia Bautista Saavedra, La Paz)









El pasado mes de febrero El Museo de las Culturas del Mundo de la ciudad de Gotemburgo (en sueco Världskulturmuseet) invitó a dos investigadores del Instituto Boliviano de Medicina Tradicional Kallawaya: Carmen Beatriz Loza y Walter Álvarez Quispe a efectuar estudios sobre los restos materiales arqueológicos hallados hace varias decadas en la tumba de Niñokorin (al noreste del lago titicaca, región de Charazani). Este museo es uno de los más importantes de Suecia y su vocación es análoga a la del Museo Smithsoniano de Washington (Estados Unidos) o al recientemente inaugurado Musée du quai Branly de París.
Carmen B. Loza y Walter Álvarez - investigadores expertos en las medicinas indígenas - realizaron un análisis técnico de las famosas piezas arqueológicas tiwanaku halladas en la Provincia Bautista Saavedra en 1970, procedentes de la denominada “tumba de Niñokorin” donde se hallaron evidencias de tecnología médica: espátulas, tubos, enemas, canastas para guardar plantas, cucharillas para dosificador, plantas medicinales entre otros.

Según estos investigadores bolivianos, los objetos - muy bien conservados - pertenecieron a un varón adulto kallawaya que sufrió trepanaciones craneoencefálicas a las que sobrevivió. Sus objetos son instrumentos técnicos que no fueron comprendidos a cabalidad por otros investigadores (Wassén 1972, Torres 1986, Llagostera 1996), que publicaron trabajos sobre este importante hallazgo y otros de similar composición ubicado en la región de influencia Tiwanaku o en zonas que involucran sus esferas de contacto. Resultados preliminares del trabajo de Loza y Álvarez llevan a rechazar de manera radical muchas de las apreciaciones difundidas en la arqueología "bolivianista" que considera como complejo alucinógeno a todo material asociado a las conocidas "tablas de rapé"
Con este trabajo, y de manera ejemplar, Beatriz Loza y Walter Alvarez nos muestran que gran parte de las apreciaciones, interpretaciones y conclusiones emanadas de antiguos - y aún recientes trabajos arqueológicos - deben reevaluarse y contrastarse a la luz de un análisis más profundo que considere necesariamente el saber local y el enfoque crítico.

19 marzo 2009

UN SHOP LLAMADO TIWANAKU

Recientemente se han dado a conocer varias acciones (proyectos) que serán iniciadas en el sitio arqueológico de Tiwanaku, entre las cuales se menciona una nueva fase de excavaciones en Akapana; el inicio de nuevos trabajos de excavación y conservación en Putuni y una siguiente fase de exacavaciones en el sector de Kantatayita, como parte de un grupo de intervenciones que el Ministerio de Culturas tiene planificado efectuar este año dentro del tema arqueológico (Samaipata, Moxos, etc.), lo cual es altamente destacable y necesario. Sin embargo, estas iniciativas lanzadas al amparo del nuevo estatus de Ministerio para la entidad nacional encargada de las políticas culturales adolece de los mismos vicios observados al anterior Viceministerio de desarrollo de Culturas, sus antecesores y particularmente a la Unidad nacional de Arqueología (UNAR), la cual no puede ni debe ejecutar directamente acciones de intervención arqueológica, sino encargar a entidades especializadas en este tema para que lo hagan, debiendo circunscribirse a su rol de planificación, promoción, fomento y desarrollo de políticas en favor de la arqueología y el patrimonio cultural.
Nuevamente centenares de miles de petrodolares, dinero de la cooperación internacional (UNESCO) y del estado serán dispuestos en estas acciones, sin ningún compromiso o seguridad para los bolivianos acerca de la calidad de los resultados ni la transparencia del manejo de los recursos.

Hay demasiadas dudas, temores y cuestionamientos en relación a la idoneidad de estas nuevas intervenciones, especialmente porque jamas fueron absueltas las observaciones efectuadas a las fases anteriores de Akapana y a las criminales intervenciones implementadas en Pumapunku. Hoy se siguen alentando excavaciones masivas, sin el personal profesional que permite la norma y se continúa llenando de bolsas de artefactos (sin analizar) los depósitos del Museo Arqueológico de Tiwanaku.

Es necesario que el Ministerio y la UNAR corrijan estos errores y difundan, tanto para la colectividad especializada en arqueología como para el público en general, el contenido de los proyectos que quieren implementar, sus objetivos, su metodología, los criterios con los que se medirán sus resultados, los recursos que se emplearán, los mecanismos de control y seguimiento especializado que se emplearán y otros componentes mínimos que aseguren su éxito y buen manejo.

Sabemos que hay dinero (lo cual es bueno, pero también da mucho temor) y que existe la promesa de mayores fondos para estos fines (lo cual tiene muy contentos al Ministro y sus funcionarios), pero no vemos señales de CAMBIO, ni de que exista un verdadero compromiso por hacer las cosas bien. Necesitamos que el Ministro y la UNAR muestren mayor apertura democrática para llevar adelante estos trabajos (no existen licitaciones o convocatorias, solo se ve el tradicional y viejo dedazo), los personajes responsables (del dinero y las intervenciones) son los mismos, sea quien sea el gobierno de turno (Banzer, Tuto, Goni, Meza, Belzé o Evo), lo cual no es coherente con lo que políticamente se expone en los discursos. Se necesita una nueva estructura para la arqueología en este Ministerio y también nueva gente (entre arqueólogos, gestores culturales, antropólogos, abogados, conservadores y administradores) para cambiar la cara de la arqueología tradicional del siglo pasado. Puede que esto tampoco sea una gran garantía, pero sí nos trae la esperanza de no seguir tomando el mismo trago amargo que hasta ahora nos han servido. Este mismo reclamo va para quienes manejan parte del dinero involucrado como la Alcaldía de Tiwanaku y la Prefectura de La Paz, que deben asumir sus responsabilidades de ley con el patrimonio arqueológico, de la manera más seria y profesional posible.

Sociedad y gobierno deben tomar las medidas antes que tengamos que hacernos pesar por nuevos casos de corrupción en los que estén involucrados los nuevos, viejos, gordos y flacos peces (isp'is, qharachis, suches o umantos) del Estado, Movimientos Sociales o Universidad.

28 febrero 2009

MISIÓN DE LA UNESCO VISITÓ TIWANAKU PARA DAR INICIO A UN PROYECTO

Entre el 25 y 28 de febrero, la Especialista de Programa Alcira Sandoval Ruiz del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO visitó La Paz para coordinar con el Viceministerio de Desarrollo de Culturas (Ahora Ministerio de Culturas), Universidades, Sociedad de Arqueología de La Paz, Gobierno Municipal de Tiwanaku, Autoridades Tradicionales y otros actores involucrados, el inicio de un proyecto destinado a encaminar las tareas que de manera improvisada se vienen implementando en Tiwanaku desde hace 3 años. El Proyecto tiene como principales componentes: a) La colaboración técnica y financiera para la elaboración de un Plan de Manejo del sitio; b) La implementación de un plan de capacitación de trabajadores y arqueoólogos para intervenir apropiadamente el sitio; c) El equipamiento de los laboratorios y de las cuadrillas de trabajo de campo y d) La elaboración de un Plan de Conservación de la Puerta del Sol.

Una de las observaciones elevadas por la comisión de la UNESCO que visitó el sitio arqueológico el 2006 fue que el trabajo sea realizado bajo los estándares mínimos que se solicitan para un sitio declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, entre los cuales se cuenta que quienes trabajen en las labores arqueológicas sean arqueólogos con licencia para el ejercicio profecional. En este sentido, hubo un compromiso formal de parte del Ministerio de profesionalizar los mandos técnicos del proyecto y capacitar a los mandos medios y trabajadores especializados en excavación. Este fue un reclamo permanente de la Sociedad de Arqueología, que nunca recibió la atención pertinente de las autoridades responsables (VMC y UNAR), toda vez que las intervenciones estuvieron a cargo de personal sin la calificación suficiente para efectuar estos trabajos.
La comisión visitó Tiwanaku y escuchó a todos los actores, explicando al mismo tiempo el objetivo, componentes y cronograma del proyecto. Entre los componentes de la comisión estuvieron además de la respresentante de la UNESCO, el Arql. Marcos Michel, recientemente nombrado coordinador nacionl para supervisar este proyecto, la representante de la Embajada del Japón, la Arq. Mireya Muñoz (ICOMOS), el Arq. Freddy Rivero (VMC), El Arq. Jimmy Ledezma (UMSA), El Arql. José Luis Paz (SALP), el Arql. Carlos Lémuz (SALP) y los Arqls Javier Escalante y Eduardo Pareja de la UNAR.

Se espera que las primeras acciones del proyecto, que tiene una diración de tres años, se inicien en unos dos meses.

13 enero 2009

OTRO NEGOCIO REDONDO PARA LA FUNDACION WIÑAYMARKA: EL TRASLADO DE LA PUERTA DEL SOL



No contentos con haber destruido Pumapunku, la Fundación Wiñaymarka con el visto bueno del Viceministro de Desarrollo de Culturas intenta efectuar el delicado trabajo de trasladar la Puerta del Sol sobre la base de un proyecto improvisado, elaborado por personas que no cuentan con la suficiente experiencia (salvo el haber promovido la destrucción de Pumapunku), tecnicamente cuestionado que , a toda costa, tratan de validarlo con los pobladores y autoridades de Tiwanaku.

Para colmo, quieren colocar como Director de este trabajo a un sujeto que no cuenta con la licencia legal para ejercer como arqueólogo, cuya formación y experiencia no lo habilita para este tipo de tareas (salvo la muñeca, el padrinazgo o el favor de algún directivo de la UNAR). Ni los mas experimentados arqueólogos de Bolivia tendrian la osadia de emprender - de esta manera - un trabajo tan delicado, pues la formación en arqueología es eminentemente de investigación, no de ingeniería estructural, mecánica, resistencia o dinámica de cuerpos monumentales. Este trabajo debe contar con especialistas en conservación de monumentos líticos (como los de Tiwanaku), estructuralistas, ingenieros mecánicos, etc. que den el soporte técnico necesario para no dañar la Puerta y asegurar que su conservación será comparativamente mejor que si ésta fuera practicada in situ.

He tenido oportunidad de leer una versión del "proyecto" y me llama la atención sus deficiencias técnicas y conceptuales, además de la precariedad de su argumentación. Es necesario que de esos 100.000 dolares que pretenden ser gastados en el trabajo, se disponga una parte para contratar el personal más calificado que pueda encontrarse, sin importar su proveniencia, pues los falsos nacionalismos y chauvinismos podrian llevarnos a resultados similares a los obtenidos en Akapana y Pumapunku, signados hasta hoy por la improvisación profesional y la irresponsabilidad institucional del Estado para con su patrimonio arqueológico monumental más importante.
Las autoridades del VMC y la UNAR deben llamar a una discusión técnica profunda con todos los actores involucrados, a fin de arribar a la solución más adecuada para la Puerta del Sol, Tiwanaku, el Estado y el pueblo boliviano, que es en definitiva el propietario legal de este bien patrimonial.

Ver nota de prensa en el link: http://www.laprensa.com.bo/noticias/03-12-08/03_12_08_cult1.php
Ver publicación sobre Pumapunku en este mismo blog: http://arqueobolivia.blogspot.com/2007/07/de-torpez-y-torpezas-en-pumapunku.html

09 diciembre 2008

TERRATENIENTES URBANOS, ARQUEOLOGIA Y MAFIA MUNICIPAL

Recientemente ha sido publicado el libro denominado “Mapa de Áreas Arqueológicas Potenciales del Valle de La Paz”, que consigna un estudio estimativo sobre el área que pudo haber cubierto una secuencia de más de 3.000 años de ocupación humana en el valle de La Paz. El trabajo hace uso de Sistemas de Información Geográfica para configurar un modelo predictivo que tiene como insumos principales a criterios geográficos, geológicos, de acceso a recursos de subsistencia, comportamiento social, ideológico y político. El resultado es un mapa que interpreta el antiguo patrón de uso de suelos, que incluye áreas con diferentes probabilidades para ser usadas en asentamientos humanos (nucleados y dispersos), explotación agrícola, pastoreo de camélidos, vinculación caminera y actividades rituales o de propósitos especiales. Los autores del mapa son Carlos Lémuz y Karina Aranda, sin embargo la publicación incluye aportes especiales de Claudia Rivera y José Huidobro Bellido en una sección - que acompaña al cuerpo principal del libro - que contiene un resumen de los trabajos efectuados entre 1930 y 1957, además de varios capítulos que sintetizan los hallazgos y estudios arqueológicos efectuados en los últimos 30 años.
La construcción de un mapa de áreas arqueológicas potenciales del Valle de La Paz fue propuesto por los autores a la Dirección de Patrimonio Tangible y Natural (DPTN) de la Oficialía Mayor de Culturas (OMC) del Gobierno Municipal de La Paz (GMLP) a mediados del año 2007, pero no fue posible desarrollarlo debido a problemas de presupuesto, debido a lo cual los escasos fondos que se hallaban disponibles fueron invertidos para cubrir los costos operativosque demandó la movilización de campo de los arqueólogos para verificar y ajustar los datos emergentes del modelo.
El documento final estuvo listo para entrar a imprenta desde marzo del 2008, pero debido a problemas burocráticos e ineficiencia en el trabajo gráfico recién fue impreso en septiembre del 2008. En medio de este proceso, la DPTN propuso incluir las áreas arqueológicas, identificadas en el Mapa, dentro del nuevo plano de uso de suelos y patrones de asentamiento (USPA 2008), iniciativa que fue sistemáticamente obstaculizada, primero aduciendo problemas técnicos (que fueron ampliamente desvirtuados) y luego legales (que también fueron subsanados). Sin embargo, la encubierta intención, tanto de los funcionarios del Consejo (especialmente de la Comisión de Planificación), como de la OMGT (Oficialía Mayor de Gestión Territorial), era evitar que el mapa forme parte del USPA o sea difundido tal como fue concebido, debido a que podía afectar los intereses de los usuarios (terratenientes urbanos) cuyas propiedades podrían disminuir su valor (por estar dispuestos dentro de alguna de las áreas arqueológicas consideradas de mayor impacto o afección), o limitar sus posibilidades de expansión y especulación en sectores, actualmente considerados agrícolas o rurales (que muchos de los llamados campesinos periurbanos, comunidades originarias, etc., las tienen como tierras de engorde).
De esta manera, el Consejo Municipal del GMLP determinó detener la difusión del Mapa y evaluar la pertinencia de incluir esta información dentro del nuevo USPA 2008, lo cual fue una decisión fuertemente coincidente con los intereses de los grandes terratenientes urbanos, quienes cuentan con casi “el monopolio” en el comercio de tierras en toda la zona Sur de La Paz y los Municipios de Palca, Mecapaca y Achocalla. Afortunadamente y por decisión del propio Alcalde Del Granado, el mapa fue presentado a los medios y difundido (aunque de manera tímida y discreta).
El poder de los terratenientes, traficantes de tierras y especuladores parece haber penetrado profundamente las estructuras administrativas territoriales de los gobiernos municipales involucrados y las dirigencias campesinas locales, donde no solo han mitigado los posibles obstáculos institucionales, sino que cuentan con su abierto y descarado apoyo, incluso vulnerando normas municipales, departamentales y nacionales de carácter ambiental y cultural, dado que gran parte de estas áreas de expansión donde se encuentran las nuevas urbanizaciones - ilegalmente establecidas por los traficantes – han sido emplazadas sobre Áreas Protegidas del Municipio de La Paz, Areas Protegidas Departamentales y Parques Nacionales, sin que se conozca antecedente de sanción o proceso civil o penal en su contra, o en contra de los funcionarios municipales que los ampararon y/o promocionaron.
El área total al que podrían acceder esta asociación de terratenientes, traficantes de tierras, funcionarios ediles y dirigencias campesinas es de aproximadamente 90 millones de metros cuadrados sólo dentro de la zona sur y sureste de La Paz, oeste de Palca y Río Abajo (Mecapaca), en los márgenes de las salidas proyectadas para la Carretera a Cochabamba proyectada por la pasada administración Prefectural.

25 julio 2008

PATRIMONIO ARQUEOLOGICO DE CH'IJIPATA - KELLUMANI ECHADO AL BARRANCO















Más de cinco sistas funerarias y rasgos estratigráficos que se remontan hasta el 300 d.C fueron destruidos a solicitud de un vecino de la zona ante la pasiva mirada de autoridades vecinales, colonos y vecinos del barrio periférico de Chijipata - Kellumani, perteneciente a la Cuenca de Achumani, ciudad de La Paz.
Con premeditación y alevosía fueron destruidas y echadas a un barranco un conjunto de cistas que yacian en las inmediaciones de un grupo de cuatro torres funerarias (Chullpas), de las cuales sólo una queda en pie. El atentado criminal fue perpetrado por un ciudadano peruano que alquilo el terreno con el objeto de instalar allí un galpon para la fabricación de muebles. Vecinos, dirigentes vecinales, autoridades municipales estaban alertados de que este hecho podría pasar en cualquier momento, debido a la vulnerabilidad de los restos funerarios monumentales que se hallaban en esta zona, sin embargo, ninguno hizo absolutamente nada, pese a las solicitudes reiteradas de la prensa y de arqueólogos de la Sociedad de Arqueología de La Paz.


Negligencia, ineptitud, burocracia, insensibilidad, corrupción, amnesia cultural e histórica, intereses económicos, ignorancia, picardia criolla, estupidez, ingenuidad, decidia, inoperancia, incapacidad, desprecio etnico, soberbia, impotencia y rabia, son factores, sentimientos y actitudes que se observaron en los actores involucrados en este magnicidio patrimonial (Funcionarios de la Oficialía Mayor de Culturas del GMLP, Subalcaldesa de la zona sur, Alcalde, consejo municpal, vecinos, colonos, dirigentes vecinales, prensa, UNAR, Viceministerio de Desarrollo de Culturas, arqueólogos de la Sociedad de Arqueologia de La Paz y el perpetrador peruano), que acabó con un importante sector que albergaba invaluables datos de la historia prehispánica del Valle de La Paz.




02 junio 2008

TRAS LA HUELLA DEL HOMO BOLIVIENSIS


Recientemente fue descubierta una huella humana en la región de Jesus de Machaca (Sullkatiti Lahuakollo), que parece corresponder a uno de los más antiguos antecesores de nuestra sociedad, en especial de un segmento que aún guarda las características terciarias y probablemente primarias de estos antiguos seres humanos. Casualmente, sus raros e inquietos "DESCUBRIDORES" pueden muy bien pertenecer a una de las categorias que se desprende de este antropoide a quien podemos denominarlo Homo Boliviensis (para toda la comunidad cientista que gusta de la sabiduria milenaria), descrito por el conocido economista y ahora antropólogo Gonzalo Chavez. http://chavezbol.blogspot.com/2008/05/en-bsqueda-del-homo-boliviensis.html
El arte rupestre ha dado, desde siempre, mucho a la imaginación de quienes gustan de atlantidas, contactos con seres extraterrestre, seres superiores, mundos paralelos, etc., lo cual no tiene nada que ver con la practica arqueológica y antropológica seria, e incluso con quienes tratan de hacer del estudio del arte rupestre una verdadera disciplina.

31 diciembre 2007

BUENOS AUGURIOS, SALUD, TRABAJO Y ÉXITO PARA ESTE 2008

Queridos amigos y amigas del Blog de Critica Arqueológica Boliviana, les deseo mis mejores augurios de salud, trabajo, paz en sus hogares y éxito en su vida profesional, principalmente a todos los colegas arqueólogos bolivianos y extranjeros que amamos investigar el pasado prehispánico o contribuir a difundir este conocimiento entre toda la gente.
Deseo sinceramente que el 2008 sea un mejor año para la arqueología boliviana, que tengamos buenas noticias y resultados que nos animen a continuar en el dificultoso transitar de la investigación y el desarrollo de proyectos culturales. Que aprobada o desaprobada la nueva constitución, la arqueología y los profesionales que trabajamos en ella podamos fortalecer nuestras instituciones, mejorar nuestras capacidades personales y enfrentar nuevos y mas exigentes proyectos, en la perspectiva de un destino mejor para la investigación, la protección y aprovechamiento del patrimonio arqueológico de los bolivianos.
Deseo que este año que viene sea en inicio de cambios estructurales y crecimiento de la Unidad Nacional de Arqueología; que salga por fin a la luz una Ley de Patrimonio Cultural, Que se generen políticas públicas a favor de nuestra disciplina; que la UNAR y todos los arqueólogos que, de una u otra forma, estamos ligados a ella o instancias de investigación universitaria, podamos trabajar juntos para fortalecer la practica profesional, la investigación, la protección del patrimonio, su aprovechamiento y su difusión.
Que el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la UMSA tenga un golpe de timón y enrumbe a la investigación universitaria a derroteros más promisorios; que la Carrera de Arqueología rearticule sus fuerzas y recursos para formar arqueólogos con verdadera capacidad, vocación y pasión por la práctica arqueológica (no sólo la investigación); que el próximo año mucho mayor número de arqueólogos puedan titularse con tesis que los enorgullezca, sin apelar a reciprocidades dañinas o al favor de nadie.
Siento que este será un gran año para otras entidades que hacen arqueología en el país, que como el Museo Arqueológico de la Universidad de San Simón, no esperan que el destino les de buenos tiempos, sino que lo trabajan a pulso y con mucho coraje.
Finalmente, tengo la esperanza de que este año la SALP tenga un trabajo más unido y coordinado, que se fortalezca con nuevos proyectos, consolide la participación de más y mejores arqueólogos y se constituya como una organización referente y representativa de quienes aman y trabajan por la arqueología.
Que este año 2008 sea un año de unión y reencuentro de todos quienes trabajamos en arqueología y/o tenemos que ver algo con el patrimonio prehispánico de los bolivianos.

11 diciembre 2007

EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO EN LA PROPUESTA DE CONSTITUCIÓN

¿Como se considera el Patrimonio arqueológico en la actual Constitución Política del Estado?

Constitución Política del Estado, Ley Nº 2650, Ley de 13 Abril de 2004
Parte Tercera. Regímenes especiales
Título Cuarto. Régimen Cultural

Artículo 191
I. Los monumentos y objetos arqueológicos son de propiedad del Estado. La riqueza artística colonial, la arqueológica, la histórica y documental, así como la procedente del culto religioso son tesoro cultural de la Nación, están bajo el amparo del Estado y no pueden ser exportadas.
II. El Estado organizará un registro de la riqueza artística, histórica, religiosa y documental, proveerá a su custodia y atenderá a su conservación.
III. El estado protegerá los edificios y objetos que sean declarados de valor histórico artístico.

¿Que dice la Constitución Política del Estado aprobada en grande por la Asamblea Constituyente de Bolivia en Sucre el 24 de Noviembre de 2007 ?

Primera Parte. Bases fundamentales del Estadio. Derechos, deberes y garantías
Título II. Derechos, deberes y garantías
Capítulo Sexto. Educación e interculturalidad
Sección III. Culturas

Artículo 101
I. El patrimonio cultural del pueblo boliviano es inalienable, inembargable e imprescriptible.
II. El Estado garantizará el registro, protección, conservación restauración, recuperación, revitalización, enriquecimiento, promoción y difusión de su patrimonio cultural, de acuerdo a la ley.
Artículo 103
Las manifestaciones del arte y las industrias populares, en su componente intangible gozarán de especial protección del estado. Asimismo, disfrutarán de esta protección, los sitios y actividades declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad, en su componente tangible e intangible
Artículo 299
Las siguientes competencias se ejercerán de forma concurrente por el estado plurinacional y los departamentos, con sujeción a las políticas estatales, y de acuerdo con la Ley:
..........
10. Cultura

Tercera parte: Estructura y organización territorial del Estado
Título I: organización Territorial del Estado
Capítulo octavo: Distribución de competencias

Artículo 300
Son competencias de los gobiernos de los departamentos autónomos, en su jurisdicción:
7. Promover y proteger el patrimonio cultural, histórico, artístico, arquitectónico y arqueológico, tangible e intangible, así como el patrimonio natural, de manera exclusiva o en concurrencia con los gobiernos municipales y entidades territoriales indígena originario campesinas, y con el Estado plurinacional.

Artículo 301
I. Son competencias de las regiones autónomas en su jurisdicción:
.....................
9. Apoyo en la ejecución de planes, programas y proyectos de salud, educación, cultura, ciencia y tecnología.

Artículo 302.
I. Son competencias de los municipios autónomos, en su jurisdicción:
.......................
19. Conservar y promocionar del patrimonio tangible e intangible, los sitios sagrados, los centros arqueológicos y los museos.

Artículo 304

I. Los territorios indígenas originario campesinos asumirán las competencias de los municipios y regiones según sus estatutos, de acuerdo a un proceso de desarrollo institucional y a las características culturales propias, y de conformidad a la Constitución y a la Ley Marco de Autonomías y Descentralización.

5. Resguardar derechos intelectuales colectivos, referidos a conocimientos de recursos genéticos, medicina tradicional, germoplasma y patrimonio cultural tangible e intangible.

6. Fomentar y promover las culturas, el arte, la identidad, los centros arqueológicos y los museos

Capítulo VII
Biodiversidad, Amazonía, Coca, Areas Protegidas y Recursos Forestales
Sección IV: Areas Protegidas

Artículo 386
I. Las áreas protegidas son un bien común y forman parte del patrimonio natural y cultural del país; cumplen funciones ambientales, culturales, sociales y económicas para el desarrollo sustentable.

II. En las áreas protegidas donde exista sobreposición de territorios indígenas originario campesinos, la gestión y administración de las áreas protegidas se realizará en sujeción a las normas y procedimientos propios de los pueblos y naciones indígenas originarias campesinos, respetando el objeto de creación de estas áreas.

ALGUNAS OBSERVACIONES

Se incorpora el concepto de “Patrimonio Cultural” “Patrimonio Cultural Tamgible” y “Patrimonio Arqueológico”
Se elimina el concepto de “Riqueza”
Se elimina la propiedad del Estado respecto del “patrimonio Cultural” y de “monumentos y objetos arqueológicos”
Se incorpora el concepto de “pueblo boliviano”
Se incorpora la responsabilidad del estado para garantizar el “enriquecimiento” del Patrimonio (lo cual no es muy entendible)
Se establece la protección particular del Estado a los sitios declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad sin mencionar los monumentos nacionales
Se incorporan competencias explícitas sobre el patrimonio arqueológico para los Gobiernos Departamentales , Regiones Autónomas, Gobiernos Municipales y” Territorios Indígenas Originario Campesinos”
No se explicita que se quiere indicar con fomentar y promover los Centros Arqueológicos
Se explícita que las áreas protegidas forman parte del Patrimonio Cultural del país y que estas cumplen funciones culturales

28 octubre 2007

LA PREFECTURA NECESITA ARQUEOLOGOS


Desde hace algunos meses la Precetura de La Paz ha tratado de adjudicar una serie de proyectos y trabajos que involucran la participación de arqueólogos, en especial para la ejecución de un estudio de prefactibilidad en Iskanwaya y para la habilitación de campos elevados agrícolas demostrativos en el sitio de Tiwanaku. Lamentablemente varias de las convocatorias fueron declaradas desiertas, primero debido al elevado requerimiento de meritos profesionales para los arqueológos componentes de los equipos de trabajo; luego por la exigencia desmesurada de los términos de referencia en relación al monto presupuestado. Todo ello sumado a las debilidades que tiene esta institución para poder evaluar las propuestas con la suficiente capacidad técnica.
Es bueno recordar que ninguna o casi ninguna empresa consultora actualmente en el mercado, cuenta con experiencia institucional en trabajos de arqueología, dado que muy pocos trabajos se mueven por esta vía. Lo ideal hubiera sido identificar fundaciones u ONGs que trabajen en el tema cultural para poder llegar a acuerdos o convenios, o en su defecto solicitar el apoyo de instituciones con especialización en la temática como la Universidad Mayor de San Andrés o la SALP.

16 octubre 2007

KONCHAMARKA Y LAS FALSAS ESPECTATIVAS DEL TURISMO CULTURAL

El año 1992, el arqueólogo Willy Pantoja, visitó el sitio de Konchamarka y escribió un artículo para la revista Nuevos Aportes con datos aclaran muchos de los hechos sucitados recientemente. Pantoja indica que Konchamarla es uno de los sitios arqueológicos de altura más interesantes por su estratégica ubicación y su belleza paisajística, que fue edificada con características típicas de los patrones constructivos tiwanakotas, destacándose una serie de plataformas que conforman un conjunto ceremonial. Relata que en 1948 Raúl López Videla las reportó en el libro del IV centenario de la fundación de La Paz y que en 1976 se hicieron las primeras labores de estudio en el sitio, previa limpieza de malezas. En aquella oportunidad se estimó que el conjunto tenia cerca a 4.000 m2 y que en la tercera plataforma los campesinos de la zona de Konchamarka y vecinos de la región de Yaco habian realizado excavaciones clandestinas, hallando material cerámico y ubicando una cuarta plataforma. Los mismos campesinos indicaron haber encontrado un monolito de 50 cm de altura y una vasija completa. Estas tareas pioneras fueron efectuadas por Oswaldo Rivera y Danilo Kuljis del ex- INAR.
En 1973 Angel Galias Montero ya había advertido en una publicación aparecida en el períodico "El Diario" sobre la forma en la que los comunarios del lugar afectaban el sitio: "Desmantelan ruinas inkaicas recientemente descubiertas en busca de tesoros ocultos"..."las ruinas descubiertas en la localidad de Konchamarka estan siendo desmanteladas por los campesinos de Yaco..."
Estos datos nos indican que la actividad depredatoria de los campesinos de Konchamarka no es nueva. Sin embargo, la descripción periodística que nos da La Razón, es realmente desoladora, pues el hecho de que José Estevez (que ya dio referencias de este sitio en 1988), se consternara por lo visto en Konchamarka, da una idea de la magnitud de los destrozos cometidos.
A finales del año pasado, los comunarios estuvieron de paso por La Paz, tratando de promover a Konchamarka como un reciente y extraordinario descubrimiento arqueológico. Sus relatos e imágenes impresionaron fuertemente a algunos despistados e ingenuos comunicadores como John Arandia y convencieron al oportunista prefecto de La Paz, Jose Luis Paredes para que declarará el lugar como Patrimonio Turístico de La Paz y prometiera todo tipo de proyectos para el lugar.
Lamentablemente, ni la prefectura, ni el Viceministerio de Cultura o los arqueólogos, entre los que me cuento, hicimos nada al respecto, especialmente despues de ver en el programa del aludido John Arandia, como los campesinos saqueaban el sitio a la vista y paciencia de los camarógrafos. Lo penoso es que el periodista, en su ignorancia, en vez de censurarlos los alentaba en su cometido.
Consultando a las autoridades sobre los daños a Konchamarka, se nos dijo que se esta tomando acciones legales en contra los responsables, lo cual es muy ponderable, pero no suficiente. Se requiere inmediatas acciones para precautelar este sitio y estudiarlo antes de que se pierda irremediablemente para el registro y pasado prehispanico. De manera simultanea debemos emprender tareas de concientización, sensibilización y educación respecto del cuidado del patrimonio arqueológico entre los comunarios de Yaco y Konchamarka y tener en claro con este ejemplo, lo delicado que puede ser generar espectativas de turismo en comunidades campesinas que ignoran completamente lo que pueden o no pueden hacer con los vestigios del pasado.
Foto: Pedro Laguna de La Razón

06 julio 2007

DE TORPES Y TORPEZAS EN PUMAPUNKU

A principios de enero del 2007 la Sociedad de Arqueología de La Paz (SALP), recibió una denuncia de parte de un guía de turismo que alertó sobre los destrozos que se estaban cometiendo en Pumapunku debido al deficiente trabajo desarrollado por los responsables de la UNAR en este monumento. Una comisión de la SALP se trasladó a Tiwanaku para verificar estas denuncias, lo cual derivó en un informe técnico que validó muchas de las observaciones efectuadas por el guía y promovió una denuncia oficial y directa de parte de la Sociedad de Arqueología sobre los daños acontecidos al patrimonio arqueológico de Pumapunku como efecto de la implementación de los trabajos implementados por la UNAR. A la fecha, no existe una respuesta a esta denuncia, no se han iniciado las investigaciones pertinentes que obligan la Ley SAFCO 1178 (DS 23318 – A, Cap VI, Responsabilidad penal), el cumplimiento del Artículo 14 inciso (a) del Reglamento de Excavaciones ni el artículo 223 del código penal sobre delitos de destrucción o deterioro del bienes del Estado y la Riqueza Nacional. A seis meses de esta denuncia el actual Director de Patrimonio como los dos últimos Viceministros de Desarrollo de Culturas han cerrado filas para encubrir estos hechos soslayando sus responsabilidades para con la cultura y el patrimonio arqueológico, anteponiendo sus intereses personales y políticos, pues tanto los trabajos de Pumapunku como de Akapana se sostienen en sustanciosos montos provenientes de la donación de importantes empresas privadas.
Uno de los principales reclamos de la Sociedad de Arqueología de La Paz era que la UNAR hiciera público el proyecto con el cual estaba trabajando, este documento parece ser el secreto mejor guardado de la UNAR, pues ni el Viceministro y el Director de Patrimonio lo conocen (Tal como lo manifestó el actual Director de Patrimonio). Dos consecutivas intervenciones del Defensor del Pueblo en este caso tampoco pudieron extraer ninguna respuesta ni documentación acerca del proyecto que tienen lugar en Pumapunku.
Desde su inicio las tareas en Pumapunku han sido observadas por la ligereza con la que fue emprendido. El tiempo nos permite observar muchas de las torpezas y desatinos, evidentes e inferibles, cometidos por sus auspiciadores y responsables:
1. Primera torpeza: Las acciones en Pumapunku parecen no tener un proyecto con racionalidad arqueológica
2. Segunda Torpeza: Se emprendieron tareas de reconstrucción y conservación sin contar con una línea de base de trabajo, registro detallado de las piezas y sus posiciones al inicio del trabajo, ni una planificación adecuada para su traslado y posterior “armado”.
3. Tercera torpeza: El movimiento de piezas fue improvisado, como quien juega con un rompecabezas, tratando de ver que pieza ensambla con otra, cuando lo mas apropiado era hacer estas pruebas de simulación en computadora y establecer un cuidadoso plan de traslado una vez que estas posiciones hubieran sido identificadas con la más absoluta certeza.
4. Cuarta torpeza: Colocar como responsables a quienes no solamente no cuentan con la formación, licencia y capacidad para desarrollar estos trabajos, sino son el personal con menor calificación dentro de la UNAR para este cometido.
5. Quinta Torpeza: No contar con el personal ni los recursos mínimos para emprender tales labores, especialmente conservadores especializados, ingenieros experimentados en este tipo de trabajos, equipos y maquinaria adecuada, etc.
6. Sexta Torpeza: Haber trabajado en temporada de lluvia, emplear barretas metálicas para mover los litos y gatas para levantarlos: Varias piezas han sido quebradas y desportilladas por tamaña irresponsabilidad.
7. Séptima torpeza: Haber descuidado totalmente la conservación de otros restos materiales encontrados en Pumapunku. Mantener rasgos arqueológicos a medio excavar, exponiéndolos a la lluvia y a la inclemencia del tiempo sólo para que la prensa los pudiese fotografiar. Precio que Huari y la Fundación Wiñaymarca reclamaron para su publicidad institucional.
8. Octava torpeza: Mostrar a la prensa canales de desagüe de la estructura haciéndoles pensar que eran “túneles” que llevaban a “tesoros” o al sarcófago de algún “faraón” Tiwanakota, haciendo ostensible cuan seria es la actividad arqueológica que desarrolla la UNAR y sus “Arqueólogos”, licenciados sólo por tal institución, pues la UMSA no los reconoce como arqueólogos profesionales.
9. Novena torpeza: Haber expuesto a los trabajadores a innumerables riesgos en el movimiento de los litos, pues ninguno y en ningún momento contaban con los medios adecuados para tales trabajos. Esto también transgredió las regulaciones de la Ley del Trabajo.
10. Décima Torpeza: Cuando la SALP transmitió a la UNAR una primera preocupación por los acontecimientos en Pumapunku , pidiendo que se investigue internamente la veracidad de las denuncias hechas por un guía de turismo, recibió como respuesta la agresión física de uno de sus responsables en el trabajo de Pumapunku (probablemente el más torpe) a uno de los miembros de la Junta Directiva de la SALP, en las propias instalaciones de la UNAR y ante la vista y paciencia de su Director (o Jefe), el cual, junto a las autoridades del Viceministerio apañaron (o talvez fomentaron) esta acción brutal, dando otra vez una muestra acerca del grado de delicadeza con el que se maneja el trabajo en Pumapunku, o en general, la arqueología nacional.
11. Décimo primera torpeza: Las autoridades del Viceministerio de Culturas han evadido sistemáticamente responder a la denuncia, inventando todo tipo de excusas para no cumplir con los compromisos de palabra hechos por su Director de Patrimonio frente a la SALP, al Alcalde de Tiwanaku, a representantes de los trabajadores de Tiwanaku y responsables de la UNAR. Esta actitud ambivalente no ha hecho más que profundizar el problema y hacer evidente la falta de capacidad de esta autoridad para, no sólo responder a las demandas que entraña el puesto, sino para formular un mínimo de políticas coherentes en el tema arqueológico.
12. Décimo segunda torpeza: Pensar que intimidando a los responsables de los proyectos internacionales para que no consideren dentro de sus equipos de investigación a los arqueólogos asociados a la SALP van a lograr evitar que se destapen todos los intereses y malos manejos (no sólo técnicos ) que se esconden tras estos proyectos.
13. Décimo tercera torpeza: Que tanto el Viceministerio como su Dirección de Patrimonio han jugado con la voluntad, tiempo y trabajo de los abogados y responsables del Defensor del pueblo, evadiéndolos o contándoles mentiras respecto del problema o los intereses que giran en torno a Pumapunku.
Lamentablemente, aparte de la SALP, parece que a ninguno de los actores involucrados - directa o indirectamente - le interesa la salud del patrimonio arqueológico de Pumapunku ni de Tiwanaku, cada una de las cuales (“Mallkus”de Tiwanaku, Alcalde, Vecinos, Estudiantes de Arqueología, UMSA, Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas, Fundaciones Culturales, etc.) se ha mostrado indiferente ante estos atropellos contra el patrimonio arqueológico, las instituciones que las defienden y los propios arqueólogos que reprochan o denuncian tales hechos.

Se recalca que las opiniones vertidas en este texto son de absoluta responsabilidad del autor e independientes de las instituciones aludidas

14 abril 2007

EL INSTITUTO DE INVESTIGACIONES ARQUEOLOGICAS Y ANTROPOLOGICAS (IIAA) DE LA UMSA: PREGUNTAS PARA EVALUAR Y MEJORAR

ALGUNAS PREGUNTAS QUE NOS TIENEN QUE AYUDAR A REFLEXIONAR SOBRE LAS ESPECTATIVAS Y REALIDADES DEL IIAA:

¿Es el IIAA referente de la investigación arqueológica en algún lugar de Bolivia?¿Existe apertura a nuevos investigadores en el IIAA?¿Que tipo de evaluación existe respecto al desempeño de sus investigadores?¿Que resultados positivos han generado las distintas gestiones que han estado a cargo en el IIAA para el logro de los objetivos de la institución? ¿Son satisfactorios estos logros en relación a todo lo que pudo lograrse?¿En estos 6 años, el IIAA crecio o se achico en infraestructura?¿Su equipamiento esta acorde a lo que se podia o esperaba?¿Se pudo lograr mejores resultados en equipamiento?¿Los equipos e infraestructura se administran adecuadamente?¿Que resultados existen en la gestión en acuerdos y vinculos de investigacióncon otras instituciones nacionales y extranjeras?¿Que nuevos acuerdos o convenios de investigación se tienen a largo plazo aparte del ASDI/SAREC?¿las investigaciones estan siendo ejecutadas con la rigurosidad metodológica que demanda la disciplina?¿Las investigaciones de campo han sido eficientes en función a los recursos económicos, físicos y humanos?¿Es eficiente la administración de todo el proyecto ASDI y el propio instituto?¿La producción intelectual de los investigadores esta acorde con lo investigado?¿Se esta produciendo acorde con lo esperado?¿Se esta utilizando todos los recursos posibles para producir o difundir lo que hace o produce el IIAA?¿Los investigadores publican en las revistas especializadas de la carrera o de otra entidad nacional o internacional?¿Es satisfactorio el desempeño de estos investigadores en los eventos nacionales e internacionales de arqueología?¿Existe una adecuada coordinación de los investigadores y de las investigaciones que realizan?¿La carrera minitorea o hace algun seguimiento de desempeño o resultados sobre el IIAA?¿Toma medidas al respecto?¿Se difunden adecuadamente los resultados o evaluaciones que pudiera estar haciendo la carrera respecto del desempeño del IIAA?¿Que tipo de dirección lleva adelante la carrera en relación al IIAA?¿Se cumplen las funciones mínimas de Planificación, Dirección, Ejecución , Control y Motivación por parte de la Carrera y el IIAA?¿Cuales son las políticas de la carrera en relación al IIAA y a la investigación arqueológica en general?¿Los investigadores del IIAA estan satisfechos y motivados con el trabajo que realizan y sus condiciones institucionales?¿Cual es el impacto a nivel de investigación y docencia que han tenido los doctorados y masterados que tienen el IIAA y la Carrera?¿Se puede decir que el nivel de calidad de las investigaciones ha subido?¿Se puede decir que el nivel académico de los arqueólogos egresados ha subido?¿Que motivación o incentivo existe en la carrera y el IIAA para la gente que se capacita en el exterior?¿Existen politicas en el IIAA o en la Carrera de Arqueología para captar o incentivar a profesionales que se han formado para investigar?¿El proyecto del IIAA es sobresaliente en el ámbito de la cooperación del ASDI/SAREC?¿Se manejan los fondos de manera eficiente?¿Se ejecuta todo lo que se programa?¿Se ejecutan bien todos estos recursos?¿Cual es el balance entre recursos invertidos y resultados obtenidos?¿Se manejan adecuadamente los inventarios de materiales arqueológicos?¿El IIAA cumple con las leyes y reglamentos del Estado en relación a permisos e informes de sus investigaciones con la UNAR?¿La UNAR supervisa los proyectos del IIAA?¿Cual es la opinión de las dirigencias comunales en relación a lo hecho por el IIAA hasta ahora?¿Que tipo de informes se entrega a las comunidades?¿Que acciones de difusión de los resultados hace el IIAA en las comunidades?¿Se ha trabajado en el análisis de material y en la producción de resultados tanto como se ha salido al campo?¿Como se evaluan los museos apoyados por el IIAA en estas comunidades?¿Existe transparecia técnica y financiera en el IIAA?¿Que utilidad ha reportado el proyecto del IIAA a las comunidades hasta ahora? ¿Esta normado el procedimiento para el manejo de recursos por los servicios que brinda el IIAA?¿Como se eligen los consultores o personal que interviene en estos servicios?¿A quien benefician los convenios del IIAA, a alunmos, a docentes, a la carrera?¿Que recibe el IIAA de los convenios con otras instituciones?¿Es pertinente a nuestra realidad un IIAA tal como esta funcionando ahora?

05 abril 2007

AKAPANA Y EL NEONACIONALISMO INDIGENA






¿Como fue Akapana hace 1.600 años?¿Que moviles ideológicos y políticos promovieron su coinstrucción?¿Quienes lo construteron?¿Cuantos o en que tiempo?¿Que acontecimientos políticos, económicos o sociales acontecieron mientras duró su construcción?. Son preguntas que estan demás, eso ya no es importante. Lo importante es como lo soño algun arqueologo o arquitecto (o ambos) y como esta idea fue comprada por políticos, empresarios, burócratas, banqueros o dizque intelectuales.

Hoy este sueño esta haciendose realidad gracias al cemento de SOBOCE, los 5000 sillares de la Prefectura, la vista gorda de la UNESCO, el trabajo de muchos novisimos estudiantes, algunos pocos arqueólogos y el "proyecto" fantastico elaborado por un grupo de funcionarios administrativos que poco o nada saben de arqueologia.

Tiwanaku será así la gran waca del mundo andino que desearon los políticos del cambio, los elucubradores de la cosmovisión andina y quienes añoran el retorno del mítico Tawantinsuyu.

Probablemente algunos de nuestros constituyentes piensen en la Pirámide como un símbolo de la nueva sociedad que traera consigo la constitución de Bolivia. Nada más errado, pues tarde o temprano verian que lo que se hizo de Akapana fue fruto de una mala percepción de la evidencia del pasado, que fue forzada en su reconstrucción (restauración), que tras algunos pomposos ritos con coca y mucho alcohol, sólo sirvió para que nuevamente se subieran en ella todo tipo de gringos, la pisotearan a placer y dejaran a cambio algunos pocos dolarcitos. ¿Será ese el símbolo que estan buscando para representar la nueva nación?

31 marzo 2007

ENTRE ARQUEOLOGOS Y CAPATACES: A propósito del artículo"La Investigación y el Trabajo Arqueológico en Bolivia"


El domingo 25 de marzo del 2007, salio publicado en el segmento “Fondo Negro” del matutino La Prensa de la ciudad de La Paz, un artículo que titula “La Arqueología en Bolivia, huérfana de todo”, que resume bastante bien los comentarios, reclamos y críticas que emiten los arqueólogos Claudia Rivera, Jedú Sagarnaga y José Luís Paz. No obstante el artículo comienza con una afirmación errada que indica que “Reconstruir la historia de las antiguas culturas, conocer detalles, modos y avances- la esencia, la definición básica de la arqueología- en Bolivia”, pues el fin de la arqueología no es en sí reconstruir la historia, sino tratar de entender el pasado a través de sus restos materiales y este entendimiento no es de ninguna manera único ni final.
Sagárnaga menciona que el “grueso” de los sitios arqueológicos se encuentra en el área “rural” y que el arqueólogo debe desplazarse hasta lugares muy alejados. Probablemente esto no es del todo falso, pero debemos recordar que tanto La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Tarija se hallan emplazados sobre extraordinarios complejos de asentamientos arqueológicos y que la práctica arqueológica no se hace únicamente a través del trabajo de campo (mayor comentario en Lucas 2001).
Por otro lado Rivera indica que “hacer investigación en Bolivia no es una tarea fácil, pues no existen las condiciones mínimas de apoyo a esta labor”, esto es totalmente cierto, pues el estado y las universidades no sólo que apoyan muy poco la investigación, sino que en muchos casos la desalientan (ver las discriminaciones que hacen el Fondo de Culturas del Viceministerio de Desarrollo de Culturas o el propio PIEB).
El que “no se hayan incorporado especialistas a los trabajos de excavación y análisis” como menciona José Luís Paz, es justamente porque no contamos con estos especialistas y probablemente no los tengamos en mucho tiempo, pues no tienen cabida con el actual incentivo que brinda el espacio de trabajo e investigación. En esto muchas de las pomposas presentaciones que hace el Director de la UNAR en sentido de que en AKAPANA se trabaja con los mejores arqueólogos de Bolivia y que se hace un trabajo especializado es simplemente una gran Falacia, que no aguantaría la mas superficial de las indagaciones.
Por ejemplo, gran parte de quienes trabajan en Akapana, cumplen las funciones de meros capataces de cuadrilla que supervisan los trabajos de remoción de tierra, a partir de los cuales se pretende exponer la pirámide como un simple monumento arquitectónico y no como el producto de una compleja dinámica social, económica, cultural y tecnológica que demandó cientos de años.
Se dice que “la mayoría de los arqueólogos en el país no cuentan con trabajo fijo”, no sólo es eso, la mayoría se encuentran dentro de la categoría de “desempleo absoluto”, lo cual es totalmente desalentador para quienes incluso hacen esfuerzo por conseguir una especialización o doctorado, porque este merito académico ni la propia Universidad lo reconoce en su justa dimensión, mucho menos la UNAR, donde el haber cursado el tercer semestre de arqueología es suficiente mérito para asumirlo como “Arqueólogo” o “Experto” y colocarlo en Akapana ganando un humillante salario.

Turismo

José Luís Paz indica que lo que hasta ahora se ha hecho en el tema de aprovechamiento del patrimonio para el turismo es improvisado y que no todas las comunidades que demandan explotar sus vestigios arqueológicos pueden hacerlo con perspectivas económicas viables, lo cual es absolutamente cierto. Mientras que Sagárnaga apunta que “la puesta en valor de sitios arqueológicos, la construcción de museos de sitio y la apropiada gestión de los recursos culturales pueden ser la tabla de salvación para muchas comunidades rurales, hoy en día depauperadas”, lo cual es en cierta manera falso. No se hace desarrollo rural con lo que algunos arqueólogos denominan “Museo de sitio” , que en realidad es un cuarto que funge como almacén de materiales arqueológicos, cuya “irresponsabilidad” es endilgada a la “comunidad” bajo figuras que legalmente son impracticables, pues las únicas entidades que pueden administrar el patrimonio son el Viceministerio de Desarrollo de Culturas, las prefecturas o los municipios. Estos almacenes, que nadie visita (ver estadísticas de visita de la mayoría de ellos) no generan ningún ingreso significativo para la población y no les reporta ninguna actividad económica adicional. Probablemente Pariti tenga posibilidades de ser la única excepción en este sentido, pero el resto, incluido Chiripa, Taraco, Huari, Quillacas, Aucapata y otros, son un reverendo fracaso. Desarrollar turismo en una región demanda generar capacidades locales, infraestructura de servicios, interrelación con todos los actores económicos (públicos y privados), desarrollar inversiones empresariales y establecer alianzas estratégicas de mercado para el desarrollo de productos turísticos que sean económicamente sostenibles.
Universidad Mayor de San Andrés
En cuanto que el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la Universidad Mayor de San Andrés estuviera empezando a surgir, creo que esto es un error. Este se inició con mucha expectativa, pero en la actualidad se halla totalmente estancado y sumido en una profunda crisis, producto de las malas gestiones de sus sucesivos directores. De superarse este mal momento, podría ser una real alternativa para los arqueólogos que tienen la capacidad y la motivación para hacer investigación.

12 febrero 2007

BUENOS NEGOCIOS, ¿BUENA ARQUEOLOGIA?


Entre los años 2004 y 2006 fue implementado el Harvard Summer Program in Tiwanaku, Bolivia, como uno de los muchos programas organizados por la Harvard Summer School, el proyecto fue diseñado como parte complementaria al curso ANTH S-170 Field Methods in Andean Archaeology: the Harvard Field School at Tiwanaku, Bolivia; en el cual participaron estudiantes de pregrado incluso de 18 años. Cada estudiante pago $us 6.550 por gastos de tutoría, alojamiento, alimentación y gastos de campo, además de $us 50 por la aplicación y $us 110 para el de seguro de salud. En total cada estudiante depositó $us 6.710, sumando un total de cien mil dólares estadounidenses para costear 6 semanas del programa de una escuela de campo estimada para 15 principiantes. El proceso de enseñanza contempló excavaciones dentro del centro arqueológico de Tiwanaku, a escasos 200 metros del templete semisubterráneo, sobre uno de los emplazamientos más importantes, mejor conservados y de mayor antigüedad de Tiwanaku (100 a.C – 500 d.C), ubicado cultural y cronológicamente como perteneciente al Formativo Tardío.
La experiencia de Harvard fue una flagrante violación del Reglamento de Excavaciones en sus Artículos 9, 10, 12, 14 y 27, pues ninguno de estos estudiantes contaban con la licencia ni la calificación mínima para intervenir un sitio de primer orden como Tiwanaku, ni áreas tan preciosas para la investigación arqueológica del Formativo Tardío como Lakkaraña.
Muchos de nosotros recibimos la noticia de la implementación de esta escuela de campo con extrema sorpresa, pues el tamaño de la irresponsabilidad de quienes aprobaron este proyecto fue solamente equiparable al monto de dinero que recaudó. Hasta la fecha no se conocen los resultados, pues no han surgido publicaciones de tal empresa, y queda al tiempo la duda de sí, un grupo de jóvenes adolescentes, sin ninguna experiencia de campo, a cargo de otros estudiantes de doctorado (también sin experiencia) pudieron hacer un buen trabajo en un área tan importante de Tiwanaku como Lakkaraña. Lo que si sabemos, sin lugar a ninguna duda, es que fue un excelente negocio.
En una conversación sostenida recientemente (en predios del Viceministerio de Desarrollo de las Culturas) con altos responsables de la Unidad Nacional de Arqueología, se nos dijo: que en el mundo real, quienes tienen la plata definen que tipo de arqueología se hace en Tiwanaku, que a entidades como Wiñaymarka, la CBN o SOBOCE, poco les interesa el rigor metodológico con que se excave, que sólo les interesan los resultados que se pueden ver y vender, que con ellos es muy difícil “negociar”. Que esta difícil relación con las poderosas y caritativas empresas privadas se debe a que el sector cultural del estado es extremadamente pobre (porque así lo determinan los sucesivos gobiernos de turno, ¡sin excepción!), donde “sus arqueólogos” ganan poco menos de mil bolivianos por mes y deben sobrevivir con los excedentes que les reporta los viáticos que obtienen de estos proyectos.
¿Será ésta la política de dignidad que el Gobierno actual esta tratando de impulsar? ¿Será que con un apropiado fajo de billetes o algo de influencia política, es posible negociar, no sólo la posibilidad de destruir un determinado patrimonio arqueológico, sino también la vigencia y aplicación de la Leyes?. Probablemente la Cervecería Nacional, SOBOCE, el proyecto de escuela de Campo de Harvard, algún diputado oficialista cocalero o el propio Prefecto de La Paz nos den muy buenas luces sobre estos aspectos.




LOS DERECHOS DE AUTOR EN LA PRÁCTICA ARQUEOLÓGICA BOLIVIANA


Hace unos días llego al correo de la revista de Arqueología “Nuevos Aportes” una nota remitida por un arqueólogo amigo - oriundo de Cochabamba - que actualmente reside y trabaja en España. Tuve la suerte de conocerlo en el Valle a mediados de los años 90, lo mismo que a muchos otros investigadores y arqueólogos cochabambinos amigos del Museo Arqueológico de la Universidad Mayor de San Simón.
La nota se centra en una reciente denuncia de plagio interpuesta contra varios investigadores del Museo de Investigaciones Antropológicas de las universidades de San Simón de Cochabamba y Chapel Hill de Carolina del Norte, EE UU. El problema se suscitó sobre un aparente uso y apropiación de datos e informes de investigación inéditos por parte de ex - colegas de trabajo y coautores de los citados informes. Este hecho se habría consumado en algunas de las recientes publicaciones del Museo Arqueológico de San Simón. El destinatario de esta denuncia es una entidad internacional que trata estos temas, aunque lo más apropiado hubiese sido que la denuncia fuera efectuarla en las instancias nacionales que existen para tal efecto, existiendo además una Ley y sus reglamentos (Ley 1322 del 13/4/92) que protegen los derechos de autor.
Muy pocos hechos denunciados como plagio han sido reportados en la arqueología local, recuerdo algunos muy publicitados como el denunciado a un ex director de la DINAR y de la Carrera de Arqueología o a la acusación mutua que se dio entre los codirectores del Proyecto Arqueológico Iwawe. Probablemente existan algunos casos más que nunca fueron reportados y que permanecen sólo en los archivos de quienes incurrieron en el delito y en la memoria de quienes fueron afectados (a estos últimos, me adhiero personalmente).
Algunos arqueólogos e investigadores usan estos y otros antecedentes para justificar su improductividad intelectual o generar obstáculos para el acceso a informes de investigación y/o consultorias arqueológicas, cuyos datos son importantes para el avance de mayores investigaciones académicas.
Una de las justificaciones más usadas para evitar visibilizar informes de arqueología de contrato (que son parte de diversos estudios ambientales) es que su publicación o difusión a terceros, requiere de la aprobación previa de la empresa que la contrató o de la que estuvo a cargo del estudio ambiental. Se dice que estos arqueólogos, a tiempo de aceptar el trabajo, firmaron una cláusula de cesión de sus derechos de autor, lo cual no parece verídico, dado que vulneraría la Ley de Derechos de Autor que en su Título IV, Cap I, Artículo 14 indica que “el autor tendrá sobre su obra un derecho perpetuo, inalienable, imprescriptible e irrenunciable”.Por otra parte la Ley establece las garantías necesarias para que cualquier producto creativo artístico o intelectual, inédito o publicado goce del amparo de la Ley con respecto a sus derechos, motivo por el cual es censurable el clasificar, restringir o prohibir el acceso de investigadores a documentos que tienen carácter público como las investigaciones efectuadas en el marco de entidades estatales relacionadas con la arqueología, universidades públicas como la UMSA, museos municipales o estudios ambientales preparados bajo encargo exclusivo del estado, mucho más, cuando el objeto de estos estudios se efectúo con dinero estatal, sobre patrimonio del estado y bajo condiciones claramente estipuladas en la reglamentación vigente.